La Academia sueca en Twitter

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Premio Nobel 2013

Muy chistosa la Academia sueca que, en su cuenta de Twitter, lanza un tuit petardo: son cinco los finalistas para el Premio Nobel de Literatura. Una shortlist pero con un pequeño detalle: sin los nombres de los finalistas. ¿Por qué no se animan a decir cuál es su shortlist y, al contrario, solo alimentan las especulaciones? ¿O será que, como dicen en otro post, recién el 30 de mayo podrán decir quiénes son los integrantes de la shortlist? La especulación continúa.

Dice la nota:

Rompiendo su tradición de mantener el suspenso hasta el final, la Academia Sueca ya creó expectativas sobre la próxima entrega del Premio Nobel de Literatura –cuyo ganador se suele anunciar en el mes de octubre– e informó en su cuenta de Twitter que “cinco candidatos han sido elegidos”.

La Academia Sueca publicó recientemente otro tuit en el que indicaba que el anuncio de la decisión final sobre la “corta lista de candidatos para el galardón será el 30 de mayo”.

La entidad no ha dado pistas de los nombres o países de origen de los escritores que figurarán en dicha lista, pero –como siempre– ya empezó la especulación en torno a los posible elegidos como los estadounidense Philip Roth, Don DeLillo y Joyce Carol Oates o el japonés Haruki Murakami.

Pero la Academia Sueca es especialista en sorprender y nombrar a quienes no están entre los favoritos de las apuestas, como ocurrió el año pasado con la elección del escritor chino Mo Yan.

“Las feministas de la vieja escuela se equivocaron en muchas cosas”

Charlotte Roche con el editor Jorge Herralde

Furores íntimos de Charlotte Roche, novela que acaba de ser editada por Anagrama, comienza con una frase clarísima: “Como siempre antes del sexo, hemos encendido los dos calientacamas con media hora de antelación” (pueden leer el inicio en el Boomerang). Después de leer su anterior novela, Zonas húmedas, la franqueza de la autora inglesa criada en Alemania queda fuera de discusión. En esta entrevista de Álex Vicente para “El País” concluye que debe exterminarse la monogamia.

Dice:

“Hay mucho de mí en la novela. Hay que decirlo alto y claro, por respeto al lector. No soporto a esos escritores que se protegen diciendo que todo lo que cuenta es ficción”, responde Roche. Elizabeth sufre del mismo trauma que la autora: hace diez años, sus tres hermanos murieron en un accidente de carretera cuando se dirigían a su boda en Inglaterra. Querían tomar el avión, pero prefirieron el coche para transportar su vestido de novia. Solo sobrevivió su madre. “Era imprescindible que lo contara. Es algo que te arruina la vida y que nunca cicatrizará, pero fue un alivio dejarlo por escrito. Es como cuando se lo cuento a alguien por primera vez. Por un momento, siento que ya no es mi problema sino el suyo. Al ver el horror dibujado en su rostro, me pongo hasta contenta”. El gesto molestó a su familia. Su padrastro la acusó de utilizar la tragedia familiar “sin consideración, escrúpulos ni respeto”.

En otro frente de batalla, la decana de las feministas alemanas, Alice Schwarzer, que aparece en el libro como malhumorada voz de la conciencia, la acusó de defender el orden patriarcal y la sexualidad sumisa. Y es que Elizabeth, obsesionada por convertirse en madre y esposa perfecta, cree deber la vida a su marido. “Como contraprestación por mis desarreglos psíquicos, me esfuerzo mucho a la hora de chupársela, agradeciéndole que siga aguantando a este animal traumatizado”, escribe Roche. Si le pide que la acompañe al burdel para tener sexo con prostitutas, ella le sigue sin rechistar hasta 18 veces. La autora se considera feminista y dice que el libro también lo es, pese a que no cree que su heroína sea un modelo de conducta. “Las feministas de la vieja escuela se equivocaron en muchas cosas. Consideraban que la sexualidad masculina era asquerosa e incitaban a combatirla. Pero los hombres no son el enemigo. Yo no he conocido la opresión masculina en la vida. Muchas de aquellas feministas eran lesbianas que no sabían lo que era vivir con un hombre. ¿Quiénes son ellas, que no tienen ninguna experiencia, para decirme cómo tengo que vivir?”, se interroga.

¿El mejor escritor español es peruano?

Mario Vargas Llosa en estampilla española

Un artículo en ABC, donde eligen a La fiesta del Chivo como la mejor novela española del siglo XXI ha causado sorpresa en el Perú. Todos sabemos que Mario Vargas Llosa tiene la doble nacionalidad, pero de ahí a considerarlo un autor español hay un trecho muy largo. Cuando ganó el premio Nobel quedó muy claro lo que siente Vargas Llosa por el Perú, a pesar de que los medios españoles lo consideren peruano-español. En el diario ”El Peruano” Ernesto Carlín entrevista a Gustavo Faverón, Diego Trelles y a mí al respecto y la idea es unánime: ¿qué pasa en España para que el mejor escritor español sea peruano? 

Dice la nota:

 La elección de La fiesta del Chivo del arequipeño Mario Vargas Llosa como la mejor novela española del siglo, en una nota publicada por el diario madrileño ABC, generó polémica entre diversos narradores peruanos. El motivo es que ven a su autor como parte de la literatura nacional más que como de la del país europeo.

Por ejemplo, Thays consideró este hecho como “extraño”. “Me imagino que a los españoles no les debe hacer gracia que la mejor novela española del siglo XXI la haya escrito un peruano”, comentó a la Agencia de Noticias Andina.
 
Thays manifestó que lo de la doble nacionalidad del premio Nobel, peruana y española, “es solo un asunto burocrático”. “Vargas Llosa es peruano para todos los efectos menos el fiscal”, aseguró el narrador.
 
Diego Trelles, ganador del premio Francisco Casavella por su libro Bioy, puso en tela de juicio la rigurosidad de este listado.
 
“Aunque Vargas Llosa tiene ambas nacionalidades –la peruana y la española– la lista hubiera sido más rigurosa y lógica, para mí, si solo se hubieran considerado a los escritores nacidos en España o si abarcaba a todos los autores de la lengua española”, declaró al diario oficial El Peruano.

El encuentro de Venturini con Monsieur Le Diable

Aurora Venturini

Un susto de muerte fue el motor para la nueva novela de Aurora Venturini, la autora de casi 90 años más joven del mundo. Su nuevo libro se llama Los rieles y lo publica Mondadori. Para La Nación la entrevista Violeta Gorodischer.

Dice:

(…) acaba de lanzar Los rieles (Mondadori), un relato alucinado y autobiográfico sobre la experiencia de rozar la muerte. Lo que ocurrió hace ya casi dos meses podría ser parte de alguna de sus historias. Aurora Venturini dormía en el cuarto de su departamento de La Plata, en la cama ortopédica (eléctrica), cuando despertó de golpe, rodeada de agua. No tardó en entender lo que estaba pasando y el miedo a la electrocución, el miedo, en fin, la hizo levantarse más allá de las dificultades físicas. Se mojó, sollozó, luego un pariente llegó a rescatarla y el resto es historia conocida. Tras el susto y con la tristeza por las inundaciones a flor de piel, la escritora suspendió la presentación de su nueva novela.

Finalmente, pudo hacerlo hace diez días, aliviada y con el entusiasmo restablecido. Lo interesante es que si uno lo piensa bien, alguna matriz en común hay entre este sacudón emocional y el origen del libro. Porque al reconstruir la escena fundacional de escritura, Aurora piensa en la caída, en la pérdida, en la muerte. Asegura que a su alrededor la gente decía cosas como: “No tiene pulsaciones”. “Está muerta”. “No hay nada que hacer”. De eso hace ya casi dos años, aquel día en que tropezó y se rompió la cadera. “Fue un dolor infinito, indescriptible, hubieras visto, me tuvieron que levantar con acolchado porque estaba toda desparramada”, cuenta ahora, repuesta por segunda vez. (…) La escritora cree haber conocido el infierno, y afirma, también, que todos los clichés son ciertos: las llamas enormes, el rojo fulgurante, la sensación de estar acostada en una parrilla que le presionaba las vértebras. Los médicos dijeron que eran ensoñaciones propias de las drogas que le habían inyectado. Pero ella duda. “¿Y si es verdad?”, pregunta con ojos inquisidores.

-¿Por qué se iría al infierno?

-Ah, no sé. Yo nunca hice ningún daño, pero hay cosas que uno cree que son de una forma y resultan ser de otra. Cómo será la inteligencia divina, yo no sé.

EL CARTEL DE LA FERIA DEL LIBRO EN MADRID.- Del 31 de mayo al 16 de junio se llevará a cabo la Feria del Libro de Madrid. El cartel publicitario ha sido encargado al ilustrador argentino Juan Gatti, quien ha trabajado con Pedro Almodóvar, Álex de la Iglesia, entre otros. Ya empezaron las primeras críticas (sobre todo que ese libro se ve muy antiguo en plena época del iBook. Muy mad men, muy vintage). ¿Qué les parece a ustedes?

EL CARTEL DE LA FERIA DEL LIBRO EN MADRID.- Del 31 de mayo al 16 de junio se llevará a cabo la Feria del Libro de Madrid. El cartel publicitario ha sido encargado al ilustrador argentino Juan Gatti, quien ha trabajado con Pedro Almodóvar, Álex de la Iglesia, entre otros. Ya empezaron las primeras críticas (sobre todo que ese libro se ve muy antiguo en plena época del iBook. Muy mad men, muy vintage). ¿Qué les parece a ustedes?

Jean Echenoz, lector joven

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Jean Echenoz

Una conversación entre Jean Echenoz y Alberto Manguel nos remite a las lecturas de infancia, las primeras lecturas, donde nace la vocación. La nota de Elsa Fernández Santos es en El País.

Dice:

Básicamente, hablaron de lecturas de infancia y juventud, y de cómo despertó en sus conciencias el escritor que llevaban dentro. “Los primeros libros que recuerdo leer son los cuentos de los hermanos Grimm”, relató Echenoz. “Me gustaban las aventuras fantásticas, me gustaba asustarme leyendo, pasar miedo sabiendo que al final todo acabaría bien. Mis padres viajaban mucho y yo solo recuerdo una constante en mi infancia: los libros, ellos me proporcionaban una seguridad que hoy, cuando vuelvo a ellos, sigue intacta”. Grimm, Andersen (“con su dosis de violencia”), las Condesa de Segur… “En ellos encuentro más fidelidad que en ninguna otra parte. 65 años después, aún guardo algunos de aquellos libros”. Para el Echenoz el miedo respondía a una fascinación que no implicaba ningún terror: “yo estaba solo con mi libro pero no había un trauma de por medio… La presencia de la crueldad en los cuentos es permanente, pero se trata de una crueldad fascinante”.

Para Echenoz, “un lector fabrica el libro tanto como el autor”, y eso convierte, como apuntó Manguel, “cada biblioteca en una autobiografía”. Al escritor argentino aún le admira “el ojo censor” que siendo aún crío surgió en él. “Detectaba lo que no me gustaba y no temía descartarlo. Leía de una forma muy libre”. “Recuerdo leer cosas que no entendía en absoluto, como una novela de Moravia que cayó en mis manos antes de tiempo. Leemos cosas que no entendemos pero les damos un valor casi mágico, de misterio… Las palabras difíciles, los obstáculos, se convierten en tesoros”. El escritor evocó también el descubrimiento de la mentira: “Yo tenía siete años y fue leyendo la cubierta de La isla del Tesoro. El chico narrador no coincidía con el tipo que firmaba el libro. ¿Qué era eso? ¿Es que alguien me engañaba? Todo aquello solo era un juego”.

Sasha Grey no escribe de oídas

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Sasha Grey

En junio Grijalbo publicará la novela The Juliette society de Sasha Grey, la actriz que se metió en la industria del porno a los 18 años y que, una vez salida de ella (convertida en ícono de YouPorn), y luego de protagonizar una película de Steve Soderbergh (The Girlfriend Experience), ha decidido introducirse en el mundo de la literatura erótica (¿será casualida que E.L.James haya apellidado Grey a su protagonista?) que tanto dinero deja. La chica sabe de lo que habla, eso es un hecho. Esta nota de Javier Blásquez en “El Mundo” cuenta un poco la historia.

Dice la nota:

  Desde el mismo momento en que puso por primera vez el pie en la industria del porno con 18 años recién cumplidos, y hasta que lo abandonó tres años después, Sasha Grey se encargó de explicar al mundo que ella no era una chica como las demás. Que lo que le gustaba de verdad era leer a Sartre, escuchar los discos de Joy Division y ver películas de Godard. Que se emocionaba con los poemas proféticos de William Blake y con toda la imaginería esotérica. Que era una mujer natural (sin tatuajes, sin operaciones; incluso volvió a poner de moda el pubis sin depilar) dotada de un cerebro privilegiado en un mundo de muñecas de plástico. En definitiva, que tenía el control de la situación: podía ganarse la vida dejándose insertar penes de todos los tamaños y colores en todos y cada uno de los orificios de su cuerpo, pero si trabajaba en el porno no era por el dinero, sino como vía de autoconocimiento personal.

Según ha explicado varias veces, lo que buscaba Sasha Grey era explorar los límites de su sexualidad en el mejor marco posible; una vez satisfecha su curiosidad simplemente lo dejó (transformada en icono pop y con una legión de seguidores ganada por el camino) y empezó a trabajar en otras actividades como el cine de autor (su último proyecto es ‘Open windows’, a las órdenes de Nacho Vigalondo), la fotografía, la música con su banda ambient aTelecine, y ahora la literatura. Un regreso, en definitiva, a sus primeras obsesiones, los catalizadores de su calenturienta obsesión erótica.

Por eso, los agradecimientos de ‘The Juliette society’, su primera novela, van a “todas las mujeres y hombres que, como yo, en cierto momento sólo tuvieron el cine y la literatura como único espacio para sentirse cómodos con su sexualidad”. Dedicada a quienes, como ella un tiempo atrás, albergaban fantasías.

“El que adapta es una persona infectada por otro”

Lucrecia Martel

“Creo que esta nota no va a servir para promocionar la película, pero sí para angustiar a los amantes de Di Benedetto”, bromea Lucrecia Martel, quien está reescribiendo el guión y buscando financiamiento para llevar a la pantalla a la novela Zama- ni más ni menos- la gran obra de Antonio Di Benedetto y una de las novelas mayores del castellano. Martel sabe muy bien lo que se trae entre manos. La entrevista es de Juan Manuel Bordón en “Los Andes”.

Dice:

 Cuando lo terminé estaba en un estado de euforia y pensé en hacer una película de inmediato. Creo que fue la frustración ante la novela extraordinaria que se termina lo que me llevó a la demencial idea de hacer una película con Zama, cosa completamente innecesaria y absurda”.

-¿Y cómo se va a llamar esa película?

-Zama -confirma Martel.

La novela ‘Zama’, publicada por Di Benedetto en 1956, la protagoniza un funcionario de la Corona española llamado Don Diego de Zama. La historia comienza en 1790, cuando lo despachan sin su familia desde Mendoza para que vaya a cubrir un puesto burocrático en una ciudad junto a un río, que suele identificarse con Asunción del Paraguay. Los primeros párrafos son el relato de una caminata del protagonista durante la cual se encuentra con el cadáver de un mono muerto que surge de lo profundo del río y vuelve a desaparecer al rato.

-¿Podés contar cómo imaginás por ahora el arranque de la película?

-Prefiero no hacerlo, sobre todo para no obligarme a hacer después lo que diga ahora.

-Son lenguajes muy distintos el del cine y la novela, ¿pero encontraste algo en Zama que se parece a las historias que solés contar?

-Zama es una novela inmensa. Sin exagerar. Una cosa que me conmovió es que los hechos narrados nos van contando la decadencia de un personaje, pero no son el objeto de la novela. La sucesión de eventos no es relevante, porque en Zama una cosa que está en cuestión es la idea de causalidad. Por eso los dobles.

Si hay algo que Zama, como los ríos, nos obligan a pensar es en la idea de causalidad. La causalidad es vista como un invento humano tan arbitrario como la perspectiva. Todo esto hecho con la genialidad de un mendocino que no está en París, sino de vacaciones en Córdoba.

Gerbrand Bakker, Independent Foreign Fiction Prize

Gerbrand Bakker

Quien hace unos años ganó el IMPAC, el holandés -jardinero de prefesión- Gerbrand Bakker, acaba de ganar el premio The Independent Foreign Fiction por su novela The Detour, que será publicada en España por ediciones Rayo Verde. El acta del jurado resalta, en esta oportunidad, que la decisión fue dividida y muy peleada entre Bakker y la novela de Andrés Neuman, El viajero del siglo. Otros que estaban en la shortlist: Enrique Vila Matas e Ismael Kadaré.

Dice la nota:

 The Detour follows Emilie, a translation professor and Emily Dickinson scholar, who retreats from her life in the Netherlands to an isolated farm house in Wales following an affair with a student. A young man hiking past the farmhouse with his dog stays for a night but ends up remaining longer, helping the woman to make repairs to the farmhouse and easing her self-imposed loneliness. But back in Amsterdam her husband forms a bond with a detective who agrees to help him find his wife. Something is deeply wrong at the farmhouse – and what will happen when the husband and detective finally track Emilie down?

‘Swift-moving and apparently straightforward, but with mysterious hidden depths, The Detour is a novel that grips its reader tight and never lets go. Gerbrand Bakker’s tale of a Dutchwoman who goes missing from her own troubled life and seeks refuge in rural Wales combines mesmeric storytelling with an uncanny sense of place, and an atmosphere of brooding, irresistible menace. In David Colmer’s pitch-perfect and immersive translation, this book will both linger in your imagination and, quite possibly, haunt your dreams as well.’


Also given a special mention as a very close contender for this year’s Prize was Traveller of the Century by Andrés Neuman, translated by Nick Caistor and Lorenza Garcia. The book has at its heart a secret affair between two translators, who between bed and the dictionary build their own fragile language. An epic novel of philosophy, history and love, this is the fourth novel by Andrés Neuman who was named as one of Granta’s Best Young Spanish Language Novelists in 2010.

“La fiesta del chivo”, mejor novela castellana del XXI

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Vargas Llosa y La fiesta del chivo.

La novela La fiesta del chivo, la que hace unas semanas recibió críticas de Junot Díaz sobre la ambientación, ha sido considerada por un grupo de escritores, intelectuales y criticos del mundo litererio en castellano, convocados por el ABC, como la más importante novela escrita en ese idioma durante el siglo. En segundo lugar quedó Crematorio, de Rafael Chirbes, y en tercer lugar Tu rosto mañana, de Javier Marías. Las diez primeras, por cierto, salvo la de Vargas Llosa, fueron de autores españoles. No es un detale para pasar por alto ¿verdad Ignacio Echevarría? Actualización: me he dado cuenta de que el artículo pedía las 10 novelas escritas por españoles. La confusión fue por la presencia de Vargas Llosa ¿por qué lo consideran español?

Dice la nota en ABC:

 La encuesta que ABC ha realizado entre escritores, editores, agentes y personalidades de la cultura ha elegido «La Fiesta del Chivo», de Mario Vargas Llosa, como la novela española del siglo XXI. La incuestionable calidad de su autor, premio Nobel de Literatura, ha decidido a un mayor número de votantes a inclinarse por este libro, que se publicaba justamente en el cambio de milenio, en el año 2000.

En el prólogo de la Feria del Libro de Madrid, ABC quiere así aportar una instantánea de la creación español actual. Después de varios años hablando en torno a la crisis, pensamos que también es bueno tener una visión retrospectiva de lo que los últimos trece años han dado de sí para nuestra literatura.

Los 21 de GQ

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Shakespeare hipster

Aquí está lista de los 21 libros que todo hombre -léase de sexo masculino- del siglo XXI debe leer. Una lista  anglófila preparada por la revista GQ. Entre los autores extranjeros destaca el de Roberto Bolaño. Entre las ausencias, la de David Foster Wallace. Los libros están numerados pero no rankeados. Es decir, hay que leer todos si quieres ser un hombres estilo GQ del XXI. La buena noticia: todos están traducidos al castellano. Aquí la lista:

Las correcciones- Jonathan Frazen

La mancha humana- Philip Roth

La carretera- Cormac McCarthy

Dientes blancos- Zadie Smith

La verdadera historia de Kelly Gang- Peter Carey

2666- Roberto Bolaño

Árbol de humo- Denis Johnson

Todo arrasado, todo quemado- Wells Tower

La fortaleza de la soledad- Jonathan Lethem

Pastoralia- George Saunders

Escapada- Alice Munro

Austerlitz- W.G. Sebald

Cloud Atlas- David Mitchell

Gilead- Marilynn Robinson

El arte de la defensa- Chad Harbach

Netherland- Joseph O´Neill

La breve maravillosa vida de Oscar Wao- Junot Díaz

La línea de la belleza- Allan Hollinghurst

Sábado- Ian McEwan

Los pájaros amarillos- Kevin Powers

El buen nombre- Jumpa Lahiri

Nuno Júdice, premio Reina Sofía

Nuno Júdice

El poeta portugués Nuno Júdice fue el ganador del premio Reina Sofía de poesía. Así lo comenta “El País”:

  sus 64 años, ejerce de profesor universitario de Literatura Portuguesa y Francesa, de traductor, crítico, director de revistas literarias, ensayista y novelista, pero sobre todo, de poeta. “Es mi manera más natural de escribir”. Por el conjunto de su obra recibió ayer el prestigioso Premio de Poesía Iberoamericana Reina Sofía. Sabía, o presentía, que podía ser uno de los candidatos, pero confiesa que no ha empleado mucho tiempo en pensarlo.

Su primer libro, Noción de poema, se editó en 1972. Desde entonces ha venido publicando casi un libro de poesía al año, convirtiéndose en uno de los autores más prolíficos de la poesía portuguesa actual. Y siempre atendiendo a la misma, recurrente obsesión. “Trato de responder a esa vieja pregunta de qué es y en qué consiste la poesía”. ¿Y consiguió responderse después de tantos años y tantos libros? “Pues claro que no, porque estas son preguntas sin respuesta, cuestiones retóricas que, además, enlazan mucho con la tradición poética portuguesa, pues ya Pessoa, uno de los poetas determinantes en mi formación, incurría mucho en los temas metaliterarios”.

y lo que ha dicho el fiscal es que un hombre no debe morir por tan poca cosa, que es injusto morir por una lata de cerveza que el tipo ha conservado en las manos lo suficiente para que los seguratas puedan acusarlo de robo y jactarse, después, de haberlo identificado y elegido entre los otros, la gente que está allí comprando, tiene tiempo para intentar, eso mismo, intentar, correr hacia las cajas o amagar un gesto para resistírseles, porque así podría advertir lo que son capaces de hacer los seguratas, lo que saben, e incluso bajar los ojos y acelerar el paso, si decide escapar caminando muy rápido, sin dejarse llevar por el pánico ni salir corriendo, conteniendo el aliento, los dientes apretados, un movimiento, cosa que ha hecho, no tratar de negar cuando los ha visto llegar y ellos se han, no diré lanzado sobre él, porque se acercaban lentos y tranquilos, sin abalanzarse en absoluto, como habrían hecho, dijéramos, unas aves de presa, no, no han hecho eso, por el contrario, se han detenido ante él, todos ellos muy silenciosos, más bien lentos y fríos cuando lo han rodeado y él no ha pronunciado una sola palabra para protestar o negar porque, sí, se había bebido una lata y habría podido darles las gracias por dejar que se la acabara, no ha dicho una palabra y en sus ojos se ha plasmado abiertamente el miedo pero nada más, entiendes, tan sólo tenía ganas de beberse una cerveza, ya sabes lo que son las ganas de beberse una cerveza, quería refrescarse el gaznate y quitarse ese sabor a polvo que tenía dentro y que no lo abandonaba, vete a saber,
(frenéticas primeras líneas de Lo que yo llamo olvido, de Laurent Maugvinier, publicado por Anagrama)

y lo que ha dicho el fiscal es que un hombre no debe morir por tan poca cosa, que es injusto morir por una lata de cerveza que el tipo ha conservado en las manos lo suficiente para que los seguratas puedan acusarlo de robo y jactarse, después, de haberlo identificado y elegido entre los otros, la gente que está allí comprando, tiene tiempo para intentar, eso mismo, intentar, correr hacia las cajas o amagar un gesto para resistírseles, porque así podría advertir lo que son capaces de hacer los seguratas, lo que saben, e incluso bajar los ojos y acelerar el paso, si decide escapar caminando muy rápido, sin dejarse llevar por el pánico ni salir corriendo, conteniendo el aliento, los dientes apretados, un movimiento, cosa que ha hecho, no tratar de negar cuando los ha visto llegar y ellos se han, no diré lanzado sobre él, porque se acercaban lentos y tranquilos, sin abalanzarse en absoluto, como habrían hecho, dijéramos, unas aves de presa, no, no han hecho eso, por el contrario, se han detenido ante él, todos ellos muy silenciosos, más bien lentos y fríos cuando lo han rodeado y él no ha pronunciado una sola palabra para protestar o negar porque, sí, se había bebido una lata y habría podido darles las gracias por dejar que se la acabara, no ha dicho una palabra y en sus ojos se ha plasmado abiertamente el miedo pero nada más, entiendes, tan sólo tenía ganas de beberse una cerveza, ya sabes lo que son las ganas de beberse una cerveza, quería refrescarse el gaznate y quitarse ese sabor a polvo que tenía dentro y que no lo abandonaba, vete a saber,

(frenéticas primeras líneas de Lo que yo llamo olvido, de Laurent Maugvinier, publicado por Anagrama)

Bill ama a Gabo

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Clinton y Gabriel García Márquez

Bill Clinton hizo una parada especial en su visita a Cartagena: la casa de su amigo “Gabo”. Lo encontró un poco viejo “pero sus ojos brillan”. Además, dijo que amaba a García Márquez y era el escritor favorito de la familia. Parece que a Clinton le tiene sin cuidado la existencia o no de los huevos prehistóricos.

Aquí la nota en “El Tiempo”:

A Bill Clinton no le cabía la sonrisa en el rostro cuando salió este miércoles de la casa en Cartagena del Nobel de literatura Gabriel García Márquez.

El expresidente estadounidense abrió un espacio en su agenda para visitar a su escritor favorito y llegó al mediodía a la casa de Gabo, en una camioneta negra, acompañado de un pequeño grupo de escoltas, casi de incógnito.  Gabo, vestido de blanco, y su esposa, Mercedes Barcha, lo recibieron en una sala del segundo piso de la casa, ubicada en la ciudad amurallada

Fue una conversación de viejos amigos. Hablaron de sus vidas en los últimos años. Al final, cuando se levantaron de la mesa a tomarse un par de fotos para el recuerdo, todos los trabajadores de la casa llegaron a posar junto al expresidente y el escritor. Cuando salió de la casa, hacia las 2:30 p.m., Clinton le contó a EL TIEMPO que fue una visita maravillosa. “Él (Gabo) ya no luce joven como antes, pero sus ojos brillan”, dijo.

La película de Rushdie.- La película basada en el “Booker de Bookers”, Hijos de la medioanoche, de Salman Rushdie, muestra sus primeras imágenes. Si es el 50% de lo buena que es la novela, un éxito asegurado. Aquí una entrevista (en inglés) a Salman sobre la película.