Blog de noticias literarias. Dirigido por Iván Thays.

Try Persona Pro
X
  1. Murió Carlos Calderón Fajardo

    Nunca pensé que tendría que dar una noticia tan triste en este blog. Mi amigo, el escritor Carlos Calderón Fajardo, murió el miércoles en la madrugada. Durante los años 90, cuando empecé a escribir, fue el primer escritor que realmente me impulsó a insistir. Su amistad está ligada a mi adolescencia, cuando él tenía la edad que yo tengo ahora, y aceptó hablar de libros con un grupo de jóvenes de 21 años que lo admiraban y lo tomaron como maestro. Me ha emocionado ver en el Facebook cómo las siguientes generaciones de autores seguían viéndolo como nosotros lo vimos a él: un maestro y amigo. Carlos vendría a catalogarse como un autor de aquellos que ingresan a esa lista imaginaria que guarda cada país: “el secreto mejor guardado de X”. Pero su obra merece más difusión. Y más lecturas. Sin duda las tendrá. 

    image

    Dice la nota de Juio César Zavala en La República:

    Recordar a Carlos Calderón Fajardo es recordar a un escritor inclasificable. Un autor que tuvo muchas voces y muchas vidas a través de sus viajes, la forma en que la realidad lo fue haciendo escritor y la gran pericia de sus lecturas.  Recordarlo ahora que acaba de fallecer por la secuela de un accidente.
    Nacido en Puno, el 19 de mayo de 1946, bajo el nombre de Carlos Salazar-Calderón Fajardo. Viajó por muchas ciudades del interior del país acompañando a su padre, que era médico militar. Allí aumentó la pasión por la literatura. Desde muy joven fue amigo de escritores referenciales para él como José María Arguedas o Juan Gonzalo Rose. Al terminar la secundaria, a los 17 años, su padre lo envió a Viena a estudiar filosofía y aprender alemán, este plan quedaría interrumpido al enfermar de tuberculosis y pasar un larga estadía en el sanatorio. Es gracias al contacto con el médico que lo trataba que se inicia en la literatura alemana. Descubre una tradición que lo marcaría para siempre: Leer a Kafka, Tomas Mann, Wassermann, Hesse en alemán harían de él un lector diferente. En su primera novela La colina de los árboles (1980) nos refiere esta experiencia y el gran cambio que se daría en su escritura y su personalidad.

    Al regresar de este viaje austriaco ingresa a la Universidad Católica a estudiar sociología y es donde se forjaría su otro sentir, el análisis de la sociedad, su preocupación por el otro, que se vuelca en su literatura. Al terminar la universidad, parte a París a hacerse escritor y en ese periplo conoce a Julio Ramón Ribeyro, que además de un gran amigo sería una especie de maestro en su escritura.
    A finales de los setenta regresa a Lima con su esposa e hijo recién nacido y decide publicar los libros que escribió en su estadía parisense.
    En 1979 gana el premio Unánue de novela con La colina de los árboles. En 1984 obtiene el premio Gaviota Roja con la novela Así es la pena en el paraíso, que publicaría años después en la edición completa y corregida con el nuevo nombre de El huevo de la iguana (2007) abordando la experiencia del realismo mágico y el inicio de la violencia en el Perú. En 1991 publica la novela policial La conciencia del límite último, una obra de culto en donde una prosa nerviosa trasmite la angustia hasta llevar al lector a padecer los escalofríos metafísicos de su narración.

    Pero Calderón Fajardo también fue cuentista. Publicó El que pestañea muere (1981); El hombre que mira el mar (1989) Historias de verdugos (2006) y Playas (2010), en donde vemos el ejercicio de su influencia fantástica, la relación con el mar y sus designios, así como la relación del escritor con su obra y sus lecturas.
    En 1993 inicia el ciclo de sus novelas góticas con El viaje que nunca termina (la verdadera historia de Sarah Ellen), que gracias a la editorial Altazor convertiría en una trilogía con las continuaciones La novia de Corinto (El regreso de Sara Ellen)  (2010); La ventana del diablo (Requiem por Sarah Ellen) (2011).
    Siguiendo su ciclo novelístico nos regala una extraordinaria novela marina La conquista de la plenitud (2001) publicada por la Universidad de Ingeniería, en donde se desempeñaría como docente hasta su jubilación. En el 2006 publica La segunda visita de William Burroughs en donde trabajaría los años 60 y la generación con la que departió sus intereses literarios. En el 2008 publica La noche humana ambientada en París de los años 20. En el 2006 fue finalista del premio Tusquets de novela con el libro El fantasma nostálgico (2014). Seguiría en la veta de sus novelas fantásticas. Su pérdida es para la literatura peruana su necesario redescubrimiento.
X
X
X
X