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Las respuestas de Harss

Luis Harss
El crítico chileno Luis Harss publicó en 1966 el libro Los nuestros, donde puedo atisbar -en pleno estallido- lo que estaba sucediendo realmente. Su libro fue fundamental para afirmar la existencia de ese boom literario, hasta el punto que mucho creen que Harss fue quien lo calificó como “boom” (lo que no es cierto). Alfaguara ha reeditado el libro y Edmundo Paz Soldán, en su blog en el Boomerang, comenta la reedición.
Dice:
Dice un amigo cubano que lo mejor del libro de Harss es que fue “oportuno”. Apareció en 1966, cuando ya el Boom había hecho eclosión y había hambre de saber de esos inagotables e inventivos autores latinoamericanos que escribían grandes novelas como si fuera la cosa más normal del mundo; no fue casual que Los nuestros fuera rápidamente traducido al inglés y otros idiomas. Lo que no dice mi amigo es que, en materia periodística, no siempre es fácil ser oportuno. Los nuestros tomó dos años de entrevistas y mucho más de lecturas; es admirable el caudal de conocimientos que despliega este periodista argentino nacido en Chile. Además, Harss no solo reporta la noticia sino también la hace: Los nuestros ocupó un papel importante a la hora de consolidar la lista de los autores que contaban.
Por otra parte, el diario El País le ha hecho una entrevista digital a Luis Harss con motivo del cincuentenario del boom latinoamericano. Sus respuestas, honestas y directas, no tienen pierde. Dice que se sentía más cómodo con Cortázar, conversa sobre su distancia con Carpentier, sobre por qué no hay escritoras mujeres en su libro y por qué no consideró a José Donoso en su selección.
Aquí algunas respuestas:
Luis, hola. ¿Me podrías decir con cuál de todos los escritores claves del boom, fue con el que más te reiste? Muchísimas gracias.
Creo que con quien más me reí y con quien más me entendí fue con Cortázar. Me asombró ver que en una generación más que la mía la Argentina no había cambiado tanto. Compartíamos sentido del humor, y nos entendimos muy bien. Un saludo, amigo.
Pocas mujeres escritoras del boom latinoamericano, resultado de la inequidad en el acceso a publicar?
Es un tema bastante complicado… Cuando escribí el libro no busqué ni hombres ni mujeres, simplemente libros. En esa época había excelentes poetas y también mujeres que escribían muy buenos cuentos, pero yo no conocí ninguna mujer novelista que estuviese al nivel de los autores del boom. Personalemte soy un gran amante de las escritoras novelistas, y creo que es más una cuestión social que personal.
Buenas tardes, señor Harss. ¿Es cierto que no le congenió con Alejo Carpentier, que era muy seco? Mójese, por favor, y dígame quién es su favorito. Un saludo y gracias.
Se puede decir que Carpentier pertenecía a esa raza de escritores que se consideraban a sí mismos como eminencias por su posición política y social. Esa época terminó, y los escritores más jóvenes son más escritores, más humildes. Yo congenié relativamente con varios. Pero personalmente, el que más me animó fue Cortázar, quizás por las cosas en común que teníamos como porteños a pèsar de la diferencia de generaciones. El más simpático, contador de historias, chistes, fue García Márquez.
Con qué obra comienza y con cual termina el boom?
Es una pregunta que realmente no se puede contestar. Hay una confusión entre el ‘boom’ y la nueva novela. El 'boom’ es, en parte literario y en parte una especie de toma de conciencia de que Latinoamérica estaba haciendo algo importante. Pero el momento culminante fue hacia el año 66, cuando una serie de escritores habían alcanzado un punto crítico. No puedo dar fecha de cuándo comienza, porque no comienza con obras, sino con un sentimiento sociocultural.
¿Por qué José Donoso no se le considera un autor vital en el Boom?
Él escribió un libro que creo que se llamaba 'Historia personal del 'boom’, y desde que lo publicó se le empezó a incluir. Quienes yo escogí eran escritores que respondían a un criterio: que fueran renovadores del lenguaje, y para mí Donoso no entraba en esa categoría. Pero eso son cuestiones personales…
Qué cambios son notables en las novelas hispanoamericanas actuales con respecto a las publicadas en la década del 60.
No estoy demasiado actualizado. Después de los 60 hubo una gran proliferación de escritores Latinoamericanos. Donde antes había muchos escritores mediocres, aparecieron muchos escritores de muy buen ver. Personalmente puede haber dos o tres escritores que me hayan llamado la atención, pero hay demasiada gente para mencionar, cada uno con su camino y su personalidad literaria.
¿No ha pensado en actualizar Los Nuestros que fue guía y norte de nuestra exploración de los autores del boom?
No, porque 'Los nuestros’ fue, no solo un momento cultural Iberoamericano, sino también un momento intelectual mío en que yo estaba disponible para hacer esa selección. Es curioso que en ese momento del llamado 'boom’ los escritores, las editoriales, y en mi caso una disponibilidad que coincidió con todos esos factores. Pero yo no me identifico con ese libro ni con esos escritores. Es algo que hice en ese momento puntual.
Cual cree usted es el escritor que se ha dejado de lado en el boom siendo opacado por las grandes figuras literarias que se mantienen con el pasar del tiempo?
Se podría citar a Juan José Sáez, un escritor argentino que ha vivido toda la vida en Europa. Es muy leído y muy conocido, pero el esa época pasó desapercibido. Salvador Garmendia, venezolano, también fue muy leído en esos años y después no sé qué pasó. Siempre hay mucha gente que por una razón o por otra no amanece en el momento exacto. Una de las particularidades del 'boom’ es que los escritores crean sus precursores y también crean, de algún modo, sus contemporáneos.
Estimado señor Harss, ¿Qué autores, a su juicio y con la perspectiva de los años, han soportado mejor el paso del tiempo? ¿Hay algún autor latinoamericano que, al no pertenecer al boom, ha sido infravalorado? Reciba un saludo cordial desde Córdoba.
Saltan inmediatamente a la vista Borges, que es el gran oráculo de todo y se ha traducido a todos los idiomas; el segundo lugar yo diría García Márquez, que alcanza esa magia curiosa entre realidad y fantasía. Esos dos son para mí quenes más influencia han tenido para los lectores de todo el mundo.