Blog de noticias literarias. Dirigido por Iván Thays.

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  1. Antonio Cisneros, oso hormiguero

    Mi nuevo post en la sección sabatina “Cosas transparentes” en mi blog Vano Oficio.

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    Los osos de circo bailan al sonido de unos platillos y una soga, y luego de la función les dan comida. Los osos hormigueros agitan su larga lengua, como un látigo, de arriba hacia abajo, buscando alimentarse desesperadamente. ¿Cómo es que un poeta pueda identificarse con un oso hormiguero? ¿Es acaso el poeta un oso circense que, además, debe bailar mientras usa su lengua para alimentarse? A Antonio Cisneros le gustaba calificarse a sí mismo como oso hormiguero (su poemario más exitoso se tituló Canto ceremonial contra un oso hormiguero) en una muestra de ironía contra sí mismo y contra el oficio, de falta de respeto pero al mismo tiempo de una enorme ternura y complicidad, pero jamás condescendencia. “Es conmovedor pensar en personas que se han dedicado cincuenta años a escribir poesía como yo. Por un lado, tiene algo de ridículo, pobres señores que escriben poesía todo el tiempo. Pero por el otro, es conmovedor tener fe en la palabra” dijo en una de sus últimas entrevistas.

    Su obra se desmarcaba del lirismo, pero no evadía los temas más trascendentales, aquellos que los poetas escriben con mayúsculas (aunque Cisneros prefería escribir con mayúsculas Pic Nic), como la familia, la sociedad, el sexo, el amor o el desamor, la muerte, la poesía, la injusticia social e incluso la religión. Todo lo humano y divino era aspirado por aquella lengua de oso hormiguero y transformado en rebeldía, sarcasmo, irreverencia, escepticismo e incluso broma, donde siempre asomaba (una palabra justa, una metáfora precisa) la profunda preocupación por aquello que él llamó "la inmensas preguntas celestes”.  "Siempre he sido, y sigo siendo, fundamentalmente, una persona escéptica, lo que no quiere decir desesperanzada. Creo muy poco en las grandes verdades, en los dogmas, en las afirmaciones a prueba de balas (…)“declaró. Sin embargo, sabemos que en el fondo de su escepticismo habita la sobria esperanza.

    Cuatro boleros maroqueros

    1.-

    Con las últimas lluvias te largaste
    y entonces yo creí
    que para la casa mas aburrida del suburbio
    no habrian primaveras ni otoños ni inviernos ni veranos.
    Pero no.
    Las estaciones se cumplieran
    como estaban previstas en cualquier almanaque
    Y la dueña de la casa y el cartero
    no me volvieron a preguntar
    por ti.

    2.-

    Para olvidarme de ti y no mirarte
    miro el viaje de las moscas por el aire
    Gran Estilo
    Gran Velocidad
    Gran Altura.

    3.-

    Para olvidarte me agarro al primer tren y salgo al campo
    Imposible Y es que tu ausencia
    tiene algo de Flora de Fauna de Pic Nic.

    4.-

    No me aumentaron el sueldo por tu ausencia
    sin embargo el frasco de Nescafé me dura el doble
    el triple las hojas de afeitar.

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