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Daniel Mordzinski en Nicaragua.- En Nicaragua tuvo lugar la primera edición de Centroamérica Cuenta, un Festival dirigido por Sergio Ramírez y que, al parecer, salió estupendo pese a ser la primera vez que se realiza. Ahí estuvo Daniel Mordzinski, quien presentó un libro editado por la Universidad Veracruzana. Un libro muy importante en su geografía sentimental con retratos, fotografías urbanas y con textos de cada uno de los artistas retratados. Especial para Moleskine Literario, Daniel nos envía algunas de las fotinskis que consiguió en Nicaragua. La foto central: Rodrigo Soto (Costa Rica), Juan Carlos Lemus (Guatemala), Carlos Wynter Melo (Panamá), Rosa María Britton (Panamá), Francisco Alejandro Méndez (Guatemala), Elena Salamanca (El Salvador), Carlos Cortés (Costa Rica), Higo Valdés (México), Julio Escoto (Honduras), Vanessa Núñez Handal (El Salvador) y Ricardo Lindo (El Salvador) besándole la mano a Vanessa.
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El primer número de Traviesa

Mario Bellatin y Edmundo Paz Soldán en chat
Apareció la revista virtual “Traviesa” que, por lo que vemos en el primer número, no será una revista literaria común y corriente. Encontramos una entrevista vía Skype con Horacio Castellanos Moya. También se le pidió a tres escritores (Natalia Moret, Inés Bortagaray y Juan Sebastián Cárdenas) que cuenten un día en sus vidas (el 31 de octubre del 2012 fue el día elegido). Mercedes Cebrián escribe sobre un lugar que le es grato recordar (escogió el museo Victoria and Albert de Londres). En la sección Hallazgos, un autor recupera un libro perdido en su biblioteca. Betina González, la ganadora del premio Tusquets 2012, recuerda Los hermosos años del castigo de Fleur Jaeggy. Además, hay una antología descargable por e-book (3.99 $), curada por Federico Falco en este caso, que tiene cuatro cuentos sobre lo “trucho”. Y finalmente, mi artículo favorito, una especie de reality show donde nos introducimos en los inbox de Edmundo Paz Soldán y Mario Bellatin y descrubrimos una conversación entre ellos sobre varios temas. El más atractivo: las drogas.
Aquí un extracto de la conversación:
Mario Bellatín
23 de octubre, 19:18
Dios santo, tantas cosas para decir que me quedo mudo… Esta noche empiezo… Ahora corro lolo corro..¿cómo estàs?…
Edmundo Paz Soldán
23 de octubre, 19:30
Muy bien, terminando nueva novela. Se llama Iris y dialoga con la ciencia ficción. Es una novela de guerra, sobre las aventuras imperiales post-11 de septiembre. Una distopía. También es sobre nuestra relación con las drogas. Si no puedo explicarla mejor es porque todavía la estoy escribiendo. Aunque quizás después lo mejor sea no explicarla. ¿Y a ti cómo te fue con el musical?
Mario Bellatín
21 de noviembre, 20:12
Creo querido edmundo que nuestra relación con las drogas va a variar hasta el punto de no existir. Al dejar de llamar drogas a las drogas dejarán de estar presentes de la manera como lo están actualmente. He notado que en los Diez Mandamientos no hay nada relacionado a ellas. Quizá por eso muchos de los dealers realizan su trabajo en sus casas, delante de sus familias… Allí no está el crimen de ninguna manera… Aparte, me parecen las drogas aburridas a pesar de estar prohibidas, imagínate si además se les quitara esa aura, sería estoy seguro la manera más efectiva para que la gente deje de consumirlas. Lo que sucede -y es desesperante- es que no te llevan a ningún lugar. No son un espacio de construcción. Caen siempre dentro de su misma no continuación, y yo ya he desechado de mi vida todo aquello que no sirva para construir algo. Casi todo debe contar algo que esté más allá de lo que está contando, y las drogas suelen ser lo que son. Ni más ni menos. Precisamente la primera frase del libro que hago ahora comienza con la frase de que Berlín es la ciudad más interesante para consumir LSD. Recuerdo cierta noche de luna, cómo iba viendo pasar las nubes y cómo a través de ese espectáculo iba narrando a mis compañeros de vuelo una biografía. La de aquel personaje cuya vida brillaba cuando la luna se mostraba descubierta, y que sufría tragedias extremas cuando era anulada por la bruma. En otra ocasión descubrimos lo interesante que puede ser la pecera que se mostraban desde una toma estática que duraba varias horas seguidas. Cada uno de los peces tenía un nombre definido, y cada uno protagonizaba una serie de historias que solamente nosotros éramos capaces de estructurar….¿ sigues en Bolivia? Es peligroso quedarse mucho tiempo en un país semejante, porque cuenta con una serie de mecanismos para hacerte creer que eres de allí, y que olvides el resto del mundo….
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Las dos caras de una misma moneda

Tomás González y su última novela
“Tiene el elemento místico de la búsqueda de la luz, la que David hace en el cuadro que pinta mientras espera la muerte de su hijo: tratar de que sombra y luz sean dos caras de una moneda. Esa es la luz difícil”. Así habla Tomás González, en una entrevista en El Tiempo, sobre su última novela La luz difícil (Alfaguara), publicada a fines del año pasado pero que recién hace una semana, de paso por Buenos Aires, pude conseguir. Después de la decepción que significó para mí su anterior libro, Abraham entre bandidos, esta novela me ha devuelto al encanto sobrio y profundo de las novelas de Tomás González y aquellos personajes suyos, náufragos de la sociedad, solitarios sin remedio, cuyas lecciones de vida siempre se aprenden luego de un duro recorrido. Y en este caso, en particular, mucho más duro aún porque se trata de la muerte de todo lo que significa algo para él (su hijo, su esposa, su arte) y que, para mi sorpresa, tiene un trasfondo autobiográfico.
Aquí algunas preguntas de la entrevista:
“La forma sutil de contarlo tiene que ver con esa distancia en el tiempo -comenta González-. David sigue haciendo cosas al tiempo que sufre: habla con el vendedor, va al bar… Tal como lo describo, me ha pasado a mí. Sigo funcionando, pero envuelto en llamas. Todo parece normal, pero el dolor me acompaña”.
Aun así, David es optimista frente la vida…
En cierto modo, es autobiográfico. Cuando he pasado por acontecimientos que me han causado tan profundísimo dolor, como la muerte de mis hermanos, he estado atento a cómo es. Se da uno cuenta de que en el mismo dolor está la liberación. Lo he visto en otros: cuanto más profundo sea el duelo, más libre y con más capacidad de disfrutar la vida queda la persona. Cuando mis hermanos fueron asesinados, mi mamá hizo un duelo que no te imaginas. Nunca he visto a alguien alcanzar esos límites de la pena. Y después de bajar a esas profundidades, volvió a ser feliz. Por ahí pasamos todos.
¿De dónde nació ‘La luz difícil’?
Hay un personaje mío que está en todas las novelas, David. Es más o menos un álter ego. Siempre pensé en hacer un libro sobre David anciano. Después encontré la historia que me sirvió para darle forma novelada a su 'ancianitud’.
¿Así ve su propia vejez?
David es un señor de 78 años que escribe sobre él mismo cuando tenía 60. La idea primera esa: que el álter ego escribiera sobre mí cuando yo tenía 30 años menos. Ahora yo, como escritor, tengo 60 y escribo sobre el señor de 78.
Su primer libro lo escribió pensando en la muerte de su hermano. En este, lo autobiográfico sale a relucir desde el principio. Otros escritores se niegan a aceptarlo. ¿Por qué?
Yo no le veo misterio. Para mí fue fácil mostrar lo que es de mi vida, como el apartamento de Nueva York, donde viví, y lo cosí con una anécdota que encontré para formar la novela. Creo que los escritores son reacios a explicar todo eso, porque al mostrar las costuras les da miedo que se pierda la magia.
Usted vivió en EE. UU. casi dos décadas. ¿Por qué regresó?
Siempre quise volver. Pensaba irme por cinco años y pasaron 20. Nueva York me gustaba mucho y a Dora, mi esposa, también. Ella no quería devolverse y decidí no regresar hasta que los dos quisiéramos. A ella le dio esclerosis múltiple y la vida en Nueva York se volvió difícil. Conseguir enfermeras era caro, habríamos tenido que cambiar de apartamento. Resolvimos que lo mejor para cuidarla era volver. A pesar del motivo, a pesar de que haya sido por la enfermedad de ella, me sentí bien de volver.
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El affaire Horacio González se traslada a la FIL Lima 2012

Horacio González
Como comenté en el post anterior, el argentino Horacio González estará presente en la FIL Lima 2012. Fue él quien se opuso, en una carta dirigida al director de la Cámara del Libro argentina, que Mario Vargas Llosa inaugure la feria del libro en Buenos Aires en el 2011. Luego, en entrevistas acusó a Vargas Llosa de tener un “mesianismo autoritario” y consideró una ofensa a la cultura argentina esa invitación. El hecho fue muy comentado, dándole la razón o enfrentando sus argumentos, y al final la misma presidenta de Argentina tuvo que intervenir. Al final, Vargas Llosa dio un discurso estupendo y Horacio González declaró: “Como todo mediocre, Vargas Llosa se adecuó a las circunstancias”. Vargas Llosa publicó un artículo en “El País” (reproducido en La Nación) titulado “Piqueteros intelectuales” donde se refiere a la negativa de algunos intelectuales contra su participación en la feria. Aludido, González respondió en Página 12 con otra artículo llamado “Largas a Vargas Llosa”. ¿Se hablará del tema en la FIL Lima 2012? Espero que sí.
Aquí reproduzco la carta que Horacio González dirigió al presidente de la Cámara Argentina del libro e inicio el affaire:
Sr. Carlos de Santos
Presidente de la Cámara del Libro
Estimado Carlos:
Ha cobrado estado público la sorprendente presencia de Mario Vargas Llosa como partícipe central de la inauguración de la Feria del Libro de Buenos Aires. Le escribo como ciudadano, como director de la Biblioteca Nacional y como lector que aprecia la literatura de Vargas Llosa, a quien he seguido desde La ciudad y los perros hasta El sueño del Celta. No me mueve así ningún despecho ni deseo de limitar su voz –que no precisaba del Premio Nobel para ser justamente difundida- al decirle que considero sumamente inoportuno el lugar que se le ha concedido para inaugurar una Feria que nunca dejó de ser un termómetro de la política y de las corrientes de ideas que abriga la sociedad argentina. ¿Pero no sería este el máximo nivel de facciosidad al que llegaría este evento que a lo largo de los tiempos atravesó toda clase de vicisitudes y supo mantenerse como digno exponente de la cultura universal del libro? Es sabido que hay dos Vargas Llosa, el gran escritor que todos festejamos, y el militante que no ceja ni un segundo en atacar a los gobiernos populares de la región con argumentos que lamentablemente no solo deforman muchas realidades, sino que se prestan a justificar las peores experiencias políticas del pasado. Mucho tememos que no sea el Vargas Llosa de Conversación en la Catedral el que hable en la Feria sino el Vargas Llosa de la coalición de derecha que en estos mismos días realiza una reunión en Buenos Aires. Considero que para la inauguración hay numerosos escritores argentinos que pueden representar acabadamente un horizonte común de ideas, sin el mesianismo autoritario que hoy aqueja al Vargas Llosa de los círculos mundiales de la derecha más agresiva (aunque so pretexto de liberalismo), que diferenciamos del Vargas Llosa novelista, que mantiene viva su sensibilidad como autor de grandes ficciones del realismo histórico-social. Lo invito a que reconsidere esta desafortunada invitación que ofende a un gran sector de la cultura argentina y que junto a las respectivas comisiones directivas de la Fundación El Libro determine que la conferencia de Vargas Llosa –que podríamos escuchar con respeto en la disidencia- se realice en el marco de la Feria pero al margen de su inauguración, y que para este evento inaugural, como es costumbre, se designe a un escritor argentino en condiciones de representar las diferentes corrientes artísticas y de ideas que se manifiestan hoy en la sociedad argentina.
Afectuosamente
Horacio González
Director de la Biblioteca Nacional
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Los invitados a la FIL Lima 2012

Guido Tamayo, autor de El Inquilino, en Lima.
Ya anuncian la FIL Lima 2012, con Argentina como País Invitado y homenajes a Edgardo Rivera Martínez y Carlos Eduardo Zavaleta (póstumo). Un dato curioso que resalta “La República”: entre los invitados argentinos se encuentra Horacio González, Director de la Biblioteca Nacional, quien el 2011 se opuso a que Vargas Llosa inaugurase la Feria del Libro de Buenos Aires. Además de los autores argentinos, destaca la presencia de escritores como Alejandro Zambra (Chile), Guido Tamayo (Colombia) y Peter David (Estados Unidos), guionista de El increíble Hulk. Ayer se presentó a la prensa la Feria, que volverá al parque de Jesús María. Esperamos que las editoriales digan cuáles son sus novedades este año.
La nota dice:
Con Argentina como país invitado de honor, la Feria Internacional del Libro de Lima, FIL, abrirá sus puertas el próximo 19 de julio hasta el 1 de agosto. Así lo anunció en conferencia de prensa Jaime Carbajal, presidente de la Cámara Peruana del Libro, organizadora de la fiesta editorial en nuestro país.
Asimismo, anunció que la fiesta rendirá homenaje al reconocido escritor Edgardo Rivera Martínez, autor de País de Jauja. Se ha previsto también un homenaje póstumo al escritor Carlos Eduardo Zavaleta.
En el marco de los catorce días de la feria, se han programado 750 actividades, ente ellas presentaciones de libros, mesas redondas, recitales literarios, así como una nutrida programación de cine y talleres para niños.
La delegación de escritores argentinos está integrada por autores consagrados y jóvenes. Estarán entre nosotros Juan Sustarain, Claudia Piñeiro, Diana Bellesi, Martín Kohan y Guillermo Martínez. También Félix Bruzzone, Eduardo Rinesi, Pablo Brescia, Miguel Bonasso, Olga Guillot y Horacio González, el mismo que se opuso a la presentación de Mario Vargas Llosa en la Feria del Libro de Buenos Aires.
Además de las presentaciones de los escritores, se proyectará una serie de películas relacionadas con su literatura. Pero no es todo, en la delegación viene el gran dibujante Ciruelo Cabral, a quien la feria también le rendirá homenaje.
Los autores y artistas que provienen del extranjero no son pocos. Llegará desde Estados Unidos Peter David, guionista de El Increíble Hulk. Desde Alemania, Michi Zirk, quien celebrará el centenario de los hermanos Grimm. Asimismo, estarán Guido Tamayo, Efraín Medina (Colombia), Carmen Merenguer, Alejandro Zambra y Francisca Colar (Chile). Los invitados ecuatorianos son Cristián Cortez, Juan Fernando Andrade y Ernesto Carrión, solo para citar algunos pocos.
En este marco, la FIL otorgará el IV Premio de Novela Breve 2012 que cuenta con un monto de 10 mil nuevos soles.
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Doce colombianos

Carolina Sanin, una de las doce.
“Colombia: sus armas ocultas” es el título con el que Granta en castellano rinde homenaje a autores colombianos que no han conseguido celebridad fuera de sus fronteras, nacidos entre 1937 y 1977. No esperen encontrar a Santiago Gamboa, Jorge Franco, Héctor Abad Faciolince o Juan Gabriel Vásquez. Los encargados de escoger a los doce son los codirectores de Granta en español Aurelio Major y Valerie Miles, también directora de Duomo Ediciones.
Los escogidos son: Nicolás Suescún, Fanny Buitrago, Ricardo Cano Gaviria, Jaime Manrique, Tomás González, Nayla Chehade, Eduardo García Aguilar, Louis de Bernières, Evelio Rosero, Carolina Sanín, Juan David Correa, Andrés Felipe Solano y Paola Gaviria.
Dice la nota en El País:
Aunque la intención del número es establecer un diálogo antes que una antología, la elección de doce nombres colombianos que representan cuatro décadas muy distintas no puede pasar por debajo de la mesa y deja en el aire la cuestión de las ausencias. Fueron seis meses de lecturas, recomendaciones y consejos para llegar a estas armas ocultas, que en efecto comparten espacio con siete escritores internacionales: Louis de Bernières, Lydia Davis, Aleksandar Hemon, Alice Munro, Julie Otsuka, Majo Ramírez y el difunto corresponsal de The New York Times Anthony Shadid. Los editores de la revista, Valerie Miles y Aurelio Major, tomaron el título del poema “Batallas hubo” de Álvaro Mutis: “el tiempo, en fin, con sus armas ocultas. / Nada nuevo.”, idea que define el carácter soterrado de la lectura que proponen.
Entre los doce elegidos no hay ascensiones al cielo ni narcotráfico y es ahí donde la propuesta transversal de Major y Miles merece un aparte: los relatos podrán gustar más o menos, pero todos configuran una narrativa de proyección internacional que ojalá convoque curiosidad entre otros editores, como ya ocurrió con la selección de los 22 autores jóvenes latinoamericanos y españoles, de hace año y medio, hecha por la misma revista.
Tomás González (1950) y Evelio Rosero (1958) pueden considerarse los de mayor prospección. El primero acaba de publicar en España La luz difícil, (Alfaguara), si bien había tenido una tímida presencia iberoamericana con Norma. Sus grandes momentos narrativos están hechos de supresión de elementos y ese carácter silencioso se refleja en los cuentos inéditos de Granta: “El lejano amor de los extraños” y “Nostalgia por el mar ya visto”.
Del otro lado, Rosero ganó en 2007 el II Premio Tusquets de Novela con Los ejércitos, título que puede dialogar en igualdad de condiciones con cualquier clásico contemporáneo de la literatura iberoamericana. Este año publicó La carroza de Bolívar (Tusquets), y aunque el cuento “Como nunca en la vida” es de 1991, muestra la vigente habilidad del colombiano para relatar las tensiones tácitas en todas las relaciones que establecen hombres y mujeres. Dos escritores parcos en persona; comedidos y precisos en su obra.
la generación del boom en términos de edad y en “El predominio de la sensatez” habla de los tormentos de un político que trata de escribir sus memorias. Leerlo es asistir a una especie de monólogo indirecto, con una primera persona algo penosa similar a la de Fanny Buitrago (1945) en “Festejos en tu honor”, sobre la fama desgastada.
Aunque distintas formas de exilio están compartidas por los doce, Ricardo Cano Gaviria (1946), Jaime Manrique (1949), Eduardo García Aguilar (1953) y Nayla Chehade (1953) tienen la particularidad de haber vivido fuera del país tanto o más tiempo que adentro, por lo que incluso para los colombianos pueden parecer notas al margen de la literatura nacional. “Un león en la playa”, de Cano Gaviria, es el único sin nexos geográficos con Colombia, mientras que “Ifigenia colombiana”, de García Aguilar, es un buen ejemplo de cuánto cambia la rememoración de la infancia y la juventud cuando se hace desde otro lugar. Es el recuerdo de un episodio simbólico que reconstruye lo que somos, lejos del lugar donde estuvimos, como ocurre también en “Volver”, de Jaime Manrique, breve relato autobiográfico de su larga relación amorosa con un artista plástico.
El caso de Chehade merece un punto aparte, pues no ha publicado libro alguno en su país, pero “Ardiente es el paraíso” adelanta una novela y cuenta un episodio de la inmigración sirio-libanesa a la costa atlántica colombiana, el proceso de intercambio cultural más intenso que tuvo Colombia durante el siglo XX.
Aunque nacida en Quito, Paola Gaviria ‑nombre código: PowerPaola‑ es colombiana a casi todos los efectos y su “Km. 11” es la primera historia gráfica que publica Granta en español. Como ella, Carolina Sanín (1973), Juan David Correa (1976) y Andrés Felipe Solano, hacen parte de una generación nacida en los 70 que recientemente se ha abocado a escribir sobre su experiencia ante la violencia colombiana de los 80 y los 90, si bien entre los tres solo el relato de Correa, “Los cuerpos”, se mueve en ese contexto. En “Apocatástasis” Sanín hace un ejercicio metaliterario, bellatiniano, y en “Los hermanos Cuervo” Solano brinda otro adelanto de su segunda novela, muy esperada tras su inclusión en la Granta de los jóvenes narradores latinoamericanos.
Cuatro décadas de un país que no se compone solo de realismo mágico, doce escritores que se reconocen en esta lectura colectiva. Ni incesto, ni parricidio: las armas ocultas de Colombia están hechas de literatura.
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Argentina y las leyes kafkianas contra la importación de libros

Argentina y leyes kafkianas contra el libro
La ley del plomazo, que busca castigar la importación de libros a Argentina debido a su alto contenido de plomo (?), ha tenido reacciones y ha generado además ya algunas consecuencias. Un grupo de intelectuales argentinos reunidos en el colectivo Plataforma 2012 han firmado un manifiesto en contra de la ley.
Por otra parte, Revista Ñ anuncia que ya empezaron a faltar libros por culpa de las trabas legales a las importaciones. Además, dice que los libreros están indignados por la ausencia de algunos textos básicos. Horacio Gonzalez ha comentado que la medida debe replantearse: “Sin embargo, los libros no son electrodomésticos, cada uno es insustituible, un libro no reemplaza a otro, por lo que esta medida aduanera, tan poco significativa desde el punto de su importancia económica, teniendo una repercusión cultural desfavorable inversamente proporcional, en mi opinión puede repensarse”.
La medida, más allá del tema del plomo, es entendida como un apoyo a la industria nacional. Aquí las cifras que maneja Luis Cerioto, quien afirma que el 78 por ciento de los libros que se venden en el país son importados. La situación en Ezeiza es caótica, miles de libros esperan ser recogidos ahí por sus importadores, e incluso los libros que ingresan en las maletas de los viajeros son puestos en duda y nadie sabe bien qué puede y qué no puede ingresar. Un caos. Así pinta el artículo de Guido Carelli la situación:
En la dirección de Aduana de Ezeiza las respuestas cambian según quién conteste el teléfono. “Está todo parado. No envíe nada”, dijo el primer funcionario de la división Courier de la Aduana que atendió a este cronista, que prefirió –para obtener una respuesta– no identificarse como periodista.
Las compras a través de librerías online del extranjero y los envíos entre particulares quedan retenidos en Terminal de Cargas Argentinas, la empresa que administra el Depósito Fiscal del aeropuerto internacional. Quienes por estos días encarguen libros al extranjero, deberán hacer un pedido de liberación formal en la Aduana o contratar un despachante. Además, deberán abonar los costos del almacenamiento de la carga. El importe varía según el peso. Por una encomienda de libros de entre 0 y 5 kilogramos, el usuario debe pagar 10 dólares por el ingreso y 2 dólares por cada día que los libros queden demorados. Si el envío supera ese peso y hasta los 10 kilos, deberán abonarse 12 dólares por el ingreso y 4 dólares por día.
Los mismos operadores confirmaban que los envíos por correo postal no tienen mejor suerte. “Van a decir que los demoran en Aduana, pero es el Correo el que sabe qué contiene cada paquete”.
La normativa aduanera vigente impide que los argentinos que viajen al exterior ingresen con más libros que los que se permiten con el equipaje, aunque no explicita cuántos son. La Sección de Control de Equipajes de Ezeiza dio una respuesta ambigua. “Si son 20 libros, vas a tener problemas. Si los títulos se repiten puede considerarse que sea con fines comerciales, aunque va a depender del criterio del controlador de turno”, decía otra funcionaria. Si los libros pasan, sólo deberán abonarse impuestos (el 50%) cuando la compra supere los 300 dólares.
Al cierre de esta edición, la Cámara Argentina del Libro informó que ya inició gestiones para destrabar los ingresos minoristas.
“Tenés que hablar con la empresa de courier que contrataste y ver por qué disposición están parados, porque si venís acá, te voy a decir que no hay nada parado. Todos se lavan las manos”, explicó otra operadora. ¿Pero los libros están parados? “Sí, están parados”.
Pacho O`Donnell dice que los libros son insustituibles. Sus palabras son las más sensatas de todas:En un país que ha dejado de leer peligrosamente, el libro es un objeto de primera necesidad: todo lo que dificulte a la industria editorial aparece como realmente muy negativo, sobre todo porque contradice otras acciones del Gobierno dirigidas al fomento de la lectura.
Confío en que esta medida se revertirá pronto.
Porque se puede sustituir una tuerca, pero no el talento de un José Saramago.
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Novedades de invierno en España

Juan José Saer regresa a las librerías españolas
En un post de Javier Rodríguez Marcos, en su blog Letra pequeña, leo con envidia la lista de libros de enero que tiene por leer (algunos ya leídos). Son las novedades de invierno que suelen ser olvidadas, al fin de año, por las listas de los mejores libros del año. Por eso vale la pena resaltarlas ahora. Hay de todo, desde el colombiano Tomás González hasta Erri de Luca, ahora en Seix Barral. Y la estupenda noticia del retorno del genial Juan José Saer a España.
Como el blogger invita a los lectores a añadir a esa lista los libros que van apareciendo, yo agrego uno que me fascina: Bahía blanca (Anagrama) de Martín Kohan. Lo mejor que le he leído a Kohan, y eso que he leído casi todo de él.
Dice el blog:
Tomás González. Dicen que es uno de los secretos mejores guardados de la literatura colombiana, pero parece una manera diplomática de no afear la miopía al resto de los hispanohablantes. En España Alfaguara publicará en breve La luz difícil, la historia de un pintor que recuerda la noche en que su hijo de 28 años, enfermo, viajó a Portland para que le aplicaran legalmente la eutanasia. ¿Cómo se cuenta algo así? De eso trata también el libro.
Erri de Luca. Otro de los grandes que escribe sin hacer ruido. Y otro nómada editorial: Akal, Siruela, Abada, Sígueme… Seix Barral ahora. Bueno, en marzo. En Los peces no cierran los ojos (traducción de Carlos Gumpert) De Luca se acerca otra vez a Nápoles para contar una historia de madurez e infancia. Como siempre, con las palabras estrictamente necesarias. 128 páginas.
Juan José Saer. Murió en 2005 y el palmarés del premio Cervantes llevará para siempre un hueco con su nombre. Pese a ganar en 1986 el Nadal, el escritor argentino, uno de los grandes del siglo XX, nunca ha tenido demasiada continuidad editorial en España. En marzo El Aleph publicará dos volúmenes: sus cuentos completos por un lado; sus tres primeras novelas por otro. Con prólogo de Ricardo Piglia. Mientras llegan, pueden hacerse con El entenado, una obra maestra. Incluso en enero.
Álvaro Pombo. Hablando del Nadal: el de este año, El temblor del héroe. Destino lo publica la semana que viene, el día 2. Pombo, senador honorario, es tal vez el único novelista (y poeta) capaz de escribir “Con Franco se yuguló el acontecer” y quedarse tan pancho. El temblor… es un triángulo de influencias y dependencias en el que conviven el latín y Twitter, la narrativa y la filosofía. Todavía estamos en estado de shock, sin saber qué pensar.
El origen del narrador. Las actas completas de los juicios a Flaubert (por Madame Bovary) y a Baudelaire (por Las flores del mal), traducidas por Luciana Bata, suponen el desembarco en España de Mardulce, la nueva editorial argentina dirigida por el escritor Damián Tabarovsky, que antes ejerció en Interzona. Imposible no pensar en Ernest Pinard, acusador de Flaubert, como en uno de sus más incisivos lectores. Muchas ediciones francesas recogen su perorata junto a la novela.
Lazarillo de Tormes. Ah, esta la hemos leído todos. Sí, pero la edición que Francisco Rico publica en la colección de clásicos de la RAE, que dirige él mismo, es otra cosa. Es la tercera vez que Rico edita el texto inaugural de la novela realista europea y junto al texto, pulquérrimo, va esta vez todo lo que cabía esperar, incluida la polémica sobre el nombre del posible autor. “Auténtico como un billete falso”, dice F. R., el Lazarillo es más que anónimo, apócrifo. Y lo explica en castellano neto.
POR LEER. Son demasiados para un invierno corto: La civilización del espectáculo (Alfaguara en abril ya), el ensayo de Vargas Llosa cuya redacción interrumpió el Nobel. Del libro sabemos lo que él contó aquellos días y lo que Babelia publicó en su número 1.000. ¿Situacionismo por otros medios? / Ifigenia en Forest Hills (Debate), la anatomía de un homicidio, dicen, contada por Janet Malcolm. La J. y la M. sirven de garantía. /Nietzsche (Sexto Piso), la biografía del filósofo en versión novela (?) gráfica y escrita por Michel Onfray, el último camusiano. / También la novela de Martín Garzo sobre la Virgen María –Y que se duerma el mar, en Lumen-; la novela en la que César Aira propone clonar a Carlos Fuentes –El congreso de literatura- y la que Félix Romeo (en la foto de arriba) dejó al morir en octubre pasado –Noche de los enamorados- (ambas en Mondadori).