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Una auténtica joya de apellido Drabble
En su blog “Mínima Molestia”, en El Cultural, Ignacio Echevaría comenta una novela de Margaret Drabble, titulada La piedra de moler, que apareció en la colección “Rara Avis” de Alba editores. La colección, dirigida por el autor Luis Magrinyà, le ha deparado a Echevarría estupendas lecturas, dice, especialmente de escritoras, pero ninguna como la de Drabble.
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Andrés Barba, librero

Andrés Barba
Una experiencia original de la librería Tipos Infames que debería replicarse en algunas librerías de Lima y todo América Latina. Escritores como libreros. ¿Será que un escritor es también un buen librero? Andrés Barba es el invitado de esta semana. Antes estuvieron Marta Sanz, Mercedes Cebrián, Patricio Pron, Marcos Giralt Torrente, Jesús Marchamalo, Luis Magrinyà y Edmundo Paz Soldán.
Dice la nota en “El Cultural”:
-¿Qué haría -le pregunto- si un cliente le pide ese libro amarillo que se está vendido tanto pero cuyo título y autor ha olvidado, o la tercera parte de Anatomía de las sombras de Grey; El Capital, de Artur Mas, o El fantasma de los Baskerville, de Dorian Grey (que son consultas reales publicadas en Facebook por Libreros que ocultan preciosa información…)?
-Sonreír, supongo, y orientarle y aconsejarle libros mejores… y volver a sonreír…
Sin embargo, ayer no estaba el tiempo apacible para libros: menos de diez personas tomaban café o leían, ajenas al escritor, que aprovechaba el tiempo con su futura editora y Pablo Angulo, que va a ilustrar su próximo libro, Desaparecidos, para revisar, vía iPad, las pruebas del libro y el futuro diseño.
Si esperaba lectores en manada como gruppies no fue su tarde, pero no faltaron los amigos, y Andrés Barba estaba feliz:
-“La verdad -confiesa- es que el oficio de librero entre cañas y amigos es demasiado divertido para ser cierto… En realidad es mi segunda vocación… ¿existe algo mejor que vivir entre libros, y compartir pasiones, a veces inconfesables, a veces desesperadas, pero casi siempre felices?”
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Luis Magrinyà, premio Otras Voces, Otros Ámbitos

Carátula del libro premiado
Quizá el Premio Otras Voces, Otros Ámbitos, al mejor libro del año que haya vendido menos de 3,000 ejemplares, pueda considerarse un premio consuelo. Pero quizá, al contrario, pueda considerarse una resistencia contra las leyes del mercado y, además, como una merecida segunda oportunidad. El jurado es importante: lo conforman 100 personalidades del mundo literario español. No es fácil conseguir una segunda oportunidad. Luis Magrinyà y su Habitación doble lo consiguieron este año.
Dice la nota de la editorial:
La última obra de Luis Magrinyà, Habitación doble, ha resultado ganadora del III Premio Otras Voces, Otros Ámbitos, promovido por Ámbito Cultural y Hotel Kafka, que se concede a la mejor novela publicada en 2010 cuyas ventas fueron inferiores a 3.000 ejemplares. La calidad de Habitación doble ya había sido reconocida en la última edición del Premio Ciudad de Barcelona, que le había sido otorgado en la categoría “literatura en lengua castellana”.
Aquí el fallo del jurado
La obra Habitación doble, de Luis Magrinyà (Anagrama) ha resultado ganadora del III Premio Otras Voces, Otros Ámbitos, convocado por Ámbito Cultural y Hotel Kafka, que se concede a la mejor novela publicada durante 2010, en castellano y en España, cuyas ventas fueron inferiores a 3.000 ejemplares, y que supone ofrecerle una segunda oportunidad para estar a disposición de los lectores.
Cien personalidades del sector editorial otorgan el Premio Otras Voces, Otros Ámbitos, que supone un reconocimiento a obras de gran calidad que, a juicio del jurado, merecen ser rescatarlas y devueltas a los circuitos comerciales. Además del aplauso público del sector, Habitación doble tendrá una campaña de redistribución a través de las 85 librerías de El Corte Inglés y de todas las que quieran apoyar la propuesta y sumarse a la tarea de darle visibilidad a la obra. El autor recibirá una escultura en bronce de Jaime Martínez conmemorativa del Premio.
Con Habitación doble el lector se sube a un tren en marcha, desconocedor de su origen y destino. Atravesará estaciones destartaladas, pero el abandono, la oscuridad y la promesa constante de diversión convertirán su trayecto en una indagación sobre el sentido del viaje y la unidad de sus etapas que las convierte en parte de un único camino: una editora madura come en un restaurante con la madre de su novio, un jovencito cantante indie. Un electricista, de crucero por el Nilo con sus padres, acumula objetos en una caja: trozos de moqueta, piedras o manteles, para crear una instalación sobre su vida insignificante. Un periodista se cita en Ámsterdam con un exnovio, víctima reciente de una terrible violación. Un camello en apuros se refugia en la pedanía donde un antiguo amigo lleva algún tiempo recluido, en paro y asolado por la depresión. Tres franceses van en coche por la autovía a París y hablan del temor a no reconocer a los suicidas. Las memorias del padre del Carnicero de Milwaukee se convierten en lectura imprescindible de otro padre ansioso, sorprendido al descubrir que comparte con el memorialista ciertos puntos importantes de la concepción de la vida.
Luis Magrinyà (Palma de Mallorca, 1960) ha definido Habitación doble como una “instalación narrativa”, que combina situaciones, tiempos e identidades distintas, en una cadena con eslabones rotos pero que nunca deja de ser una cadena. Ganador del Premio Herralde en el año 2000 por su novela Los dos Luises, Magrinyà ha trabajado como traductor, lexicógrafo y editor.
El Premio Otras Voces, Otros Ámbitos tiene un curioso y exhaustivo método de selección. Cada miembro del jurado, cien personalidades del mundo de la cultura (editores, escritores, libreros, críticos, periodistas, lectores profesionales…), selecciona libremente tres novelas a las que otorga 5, 3 o 2 puntos, y la obra que obtiene mayor puntuación resulta ganadora. Al no haber candidatos ni propuestas oficiales, la selección es el resultado del criterio del sector editorial
La primera edición del Premio de Novela Otras Voces Otros Ámbitos recayó en Trabajos del reino, del escritor mexicano Yuri Herrera, editada por Periférica en 2008; y la II edición galardonó la obra Las primas de la escritora argentina Aurora Venturini, editada por Caballo de Troya en 2009. Para ambos libros el premio fue un revulsivo que los colocó de nuevo en las mesas de novedades.
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Cuento en cadena y Feria del libro

Ilustración: Eva Vásquez
El blog Papeles perdidos, de El País, hará una cobertura especial de la Feria del Libro de Madrid. No solo colgará videos, notas o entrevistas sino que ha propuesto seguir un cuento que arranca Angeles Mastretta y finaliza Luis Magrinya. Al estilo de To Be Continued. Aquí la nota sobre este concurso:
Con motivo de la 70ª Feria del Libro de Madrid, Babelia y su blog, Papeles Perdidos, proponen a sus lectores la redacción de un cuento en cadena del 27 de mayo al 10 de junio. Se trata del relato A la hora de las estrellas,iniciado por la escritora mexicana Ángeles Mastretta. Los participantes pueden proponer su continuación cada día, de lunes a viernes, en un máximo de cien palabras, y enviarlas a la siguiente dirección:cuentoencadena@gmail.com antes de las 12.00, hora peninsular (10.00 GMT). El último párrafo lo escribirá el escritor español Luis Magrinyà.Babelia publicará posteriormente en su edición impresa el relato completo.
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Lo peor es firmar autógrafos

Luis Magrinya. Foto: Isabel Nuñez, crucigrama
En Madrid hay feria de libro y eso implica casetas. Y las casetas implican firmas. Eso es lo peor de todo. No entiendo por qué insisten en someter a los autores (en especial a los que, como yo, definitivamente no vendemos mucho o casi nada) a ese suplicio solo por cumplir con una agenda en las Ferias de Libros. Odio las firmas de libros, odio perder el tiempo así, y creo que lo odiaría (aunque me sentiría más obligado quizá) incluso si tuviera que firmar cada 40 segundos.
Sin embargo, no todos los autores piensan igual que yo. Luis Magrinya, por ejemplo, se lo pasa bien así no firme demasiado. Dice en el ABC:
Bueno, yo la verdad es que disfruto con todo. Como autor con novedad este año iré a firmar; y, como autor al que la literatura no le da de comer, aunque sí para caprichos, sé que firmaré poco. Nunca ha sido para mí motivo de ansiedad firmar un libro cada 10 minutos mientras en la caseta de enfrente otro autor firma uno cada 45 segundos. Soy un gran filósofo: soy muy consciente del pequeño rincón cósmico que me ha tocado, y desde ahí la diferencia entre firmar 12 libros –algunos de ellos a amigos compasivos– y firmar 160 es irrelevante. Sólo una vez me recuerdo, más que ansioso, amedrentado: hace cinco años, el mismo día que me tocaba ir a firmar había salido una crítica no precisamente buena de mi libro y temía que mi editor me echara de la caseta. Afortunadamente también fue compasivo.