Blog de noticias literarias. Dirigido por Iván Thays.

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  1. Finalistas del premio Ribera del Duero

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    Guadalupe Nettel, finalista

    Salió la lista de los finalistas del premio de cuento Ribera del Duero, que ofrece 50,000 euros y la publicación del libro en Páginas de Espuma. Todos son nombres que suenan en el ambiente literario (me intriga el de Calabuig, célebre por sus reseñas en “El Cultural”) e incluyen mexicanos, españoles, un argentino y una uruguaya. Muy peleado. El año pasado el premio fue para Marcos Giralt Torrente. En marzo sabremos quién es el ganador.

    Dice la nota:

    La uruguaya Cristina Peri Rossi, el mexicano Ignacio Padilla y el español Eloy Tizón figuran entre los seis finalistas al III Premio de Narrativa Breve Ribera del Duero, cuyas obras han sido seleccionadas entre los más de ochocientos originales presentados por autores de veinticuatro nacionalidades.

    Entre los finalistas seleccionados figuran además de Peri Rossi (Montevideo, Uruguay, 1941), con “Los amores equivocados”, Ignacio Padilla (México DF, México, 1968), con “Lo volátil y las fauces” y Eloy Tizón (Madrid, España, 1964), con “Técnicas de iluminación”, el Ernesto Calabuig (Madrid, España, 1966), con “Caminos de anfibios”.

    También aspiran al galardón Gustavo Nielsen (Buenos Aires, Argentina, 1962), por “Novela” y Guadalupe Nettel (México DF, México, 1973), por “Historias naturales”.

    La Denominación de Origen Ribera del Duero entregará el III Premio Internacional de Narrativa Breve el próximo 21 de marzo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, dónde previamente se dará a conocer, en una rueda de prensa, el nombre del ganador.

    Este galardón fue instaurado por el Consejo Regulador Ribera del Duero en 2008, durante los actos de celebración del XXV aniversario de esta denominación de origen.

    Este certamen literario, de carácter bienal, está organizado en colaboración con la editorial Páginas de Espuma, destacado sello en el género del cuento español y latinoamericano.

    El número de obras presentadas al premio se ha incrementado en las sucesivas ediciones, presentándose a la primera 500 originales, 660 a la segunda y 863 a la tercera y última convocatoria.

  2. 0
  1. Convocan a Premio Clarín de Novela 2011

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    Premiación el año pasado a Nielsen

    Desde este 5 de mayo hasta el 30 de junio se ha convocado al Premio Clarín de Novela, del diario “Clarín”, uno de los más prestigiosos que organizan los medios de prensa. La novedad es que este año la suma al ganador ascendió a 150 mil pesos argentinos. Este premio ha distinguido a autores argentinos como Pedro Mairal, Leopoldo Brizuela, Claudia Piñeiro y el reciente Gustavo Nielsen.

    Aquí las bases.

    Dice la noticia en Revista Ñ:

    En 2011, la emoción por el reconocimiento que trae este concurso literario que ya se ha transformado en uno de los de mayor convocatoria en habla hispana –y el único que en la Argentina que se ha entregando de manera ininterrumpida desde hace catorce años–, llega con un significativo aumento en el monto del premio, que a partir de esta edición será de 150 mil pesos , además de la publicación de la obra ganadora.

    Y un dato que no es menor: el Jurado de Honor –que durante cinco años estuvo presidido por el recordado y querido José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998–, estará integrado este año nuevamente por el talentoso autor y cineasta argentino Edgardo Cozarinsky, y los prestigiosos escritores y periodistas españoles Rosa Montero y Juan Cruz. Ellos tendrán a su cargo la complicada pero gratificante tarea de elegir entre las diez obras finalistas.

    “Cada año tiende a subir la calidad del material que llega porque con el tiempo este premio se convirtió en algo muy estimulante”, señaló Juan Cruz, que integra el jurado por cuarto año consecutivo. Rosa Montero, que comenzó a formar parte del mismo desde que en 2005 resultó ganadora  Las viudas de los jueves  de Claudia Piñeiro, confesó que ella es “una enamorada del Premio Clarín porque es una de los más electrizantes de la narrativa en español”.

    Creado para promover y estimular el surgimiento de las nuevas voces de la narrativa en habla hispana, el Premio Clarín de Novela ha alcanzado con creces sus objetivos, auspiciando la llegada al panorama literario internacional de todos sus ganadores hasta la fecha: Pedro Mairal, Leopoldo Brizuela, Pablo Toledo, Cristina Feijoó, Guadalupe Henestrosa, Patricia Suárez, Angela Pradelli, Claudia Piñeiro, Betina González, Norma Huidobro, Federico Jeanmaire y Gustavo Nielsen.

    Nuevos creadores, expectativas e ideas renovadas saltan, gritan, pasean entre las líneas de los originales que se recibirán hasta el 30 de junio de 2011 en Av. de Mayo 1370 - Piso 7 Of.: 185 - Ciudad Autónoma de Buenos Aires - C.P.: 1085. Las bases están publicadas en la página web de la Revista Ñ, (www.revistaenie.com). Ante cualquier duda o consulta, los interesados pueden comunicarse al teléfono: 4383-6527 de lunes a viernes de 11 a 17horas o vía e-mail a: premionovela@clarin.com.

  2. 10
  1. Gustavo Nielsen, premio Clarín 2010

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    Gustavo Nielsen

    El narrador argentino Gustavo Nielsen, a quien conocí hace décadas en el inolvidable e inesperado Mollina, ha sido ganador del Premio Clarín de Novela 2010 gracias a un jurado compuesto por  Juan Cruz, Rosa Montero y Edgardo Cozarinsky, junto al Editor General de Clarín Ricardo Kirschbaum y el Editor Adjunto de Revista Ñ , Jorge Aulicino. El premio se lo lleva con la novela La otra playa que, según dice la nota, cuenta:

    la historia de dos matrimonios amigos que se reúnen para ver las diapositivas del viaje de vacaciones de una pareja en Brasil, que encontraron en unas valijas compradas en el Ejército de Salvación. Les inventan una historia, un pasado y un futuro. A partir de ahí, se abre un relato que combina el realismo con las historias de fantasmas. (…) Rosa Montero habló en nombre del jurado: “La novela de Gustavo es más original que la media, es arriesgada, es atrevida. Está llena de intrigas y de sorpresas. Es de ungénero fantástico y con un tono sutil. Es una novela de una estructura magnífica, que te mete en un mundo que se va moviendo constantemente, en corrimiento”, dijo. Sólo la interrumpió el teléfono celular del ganador, que una y otra vez volvió a sonar.

    Bajo el título “Me atrae explorar lo siniestro” hoy Jorgelina Núñez lo entrevista para Revista Ñ. Dice:

    ¿Cuál fue el disparador de “La otra playa”? Nace de una anécdota muy chiquitita, que me contó una chica, a la que se le había muerto el padre. Ella era nadadora y cuando en la pileta se iban todos, ella se quedaba haciendo la plancha, sintiendo que la tristeza le bajaba ahí y parecía que la iba a hundir. Había decidido dejar de nadar. Cuando me lo contó me dije “Tengo que hacer algo para que esta chica siga nadando”. Ese fue el detonante, digamos. Pero en esa misma semana, estuve en la fiesta de unos amigos que habían comprado una valija de diapositivas en el Ejército de Salvación. Empezaron a proyectar, contra una medianera, esas fotos. Las imágenes registraban paso a paso un viaje que habían hecho dos personas. Todos nos pusimos a imaginarles una vida y de pronto caímos en la cuenta de que las películas eran de 1974 o 1976, que ellos no podían haber vendido esas fotos, que debían de haber muerto o desaparecido. Lo que era una fiesta se transformó en una depresión. Y yo sentí que recibía un mensaje de alguien que no estaba ahí. Entonces, me dije: “Esto es un primer capítulo”.

    ¿Cómo juntó las dos cosas? Empecé a contarlas como historias paralelas, capítulo a capítulo. Pero después me pareció que era un artificio de best-séller. Resolví consolidar una historia, llegar hasta un momento en que el personaje se dijera “Bueno, voy a ver quién es”, y entonces hacer un truco para enganchar la otra historia. Y hacerlo lo más rápido posible para mantener la atención del lector. Lo que tienen de bueno las novelas es la posibilidad de pulir y perfeccionar, de decidir qué no hay que mostrar. En esta novela los personajes son los que deliberadamente ocultan la historia.

    Pero, ¿cuál es esa historia? Es difícil referir el argumento de La otra playa sin traicionar su naturaleza: el misterio que la constituye. Baste decir que en esa primera, notable escena, dos matrimonios amigos, Antonio y Marta, Sara y Zopi, se reúnen para comer y ver diapositivas del viaje de vacaciones de una pareja en Brasil. Les inventan un pasado y un futuro, los matices del vínculo. Antonio es fotógrafo y Zopi, periodista. Marta y Antonio tienen una hija adolescente, y como pareja atraviesan una crisis. El cree que no ama a Marta como ella lo ama a él. En su desasosiego, sale por la ciudad de Buenos Aires a sacar fotos. Persigue con la cámara a una chica que le resulta atractiva. Más tarde, se aleja unos días de su hogar para viajar con Zopi a una casa en la playa, donde le cuenta sus problemas. Ahí escucha ruidos, ve bultos que se mueven entre los yuyos mientras preparan el asado. Al día siguiente pasean por la costa y Antonio fotografía con insistencia a una niña. Luego sufre un ataque y balbucea una frase y un nombre: “Gustavo”. Por otro lado, Gustavo es un escritor de novelas de fantasmas bastante neurótico, que está en la playa, adonde viajó para concentrarse y escribir. Es novio de Lorena, también fotógrafa, que vive con su madre viuda. La historia, a partir de lo que les ocurre a unos y a otros (que se ignoran por completo hasta la primera mitad de la novela), crece en espesor dramático. El resto… hay que leerlo.

    ¿Percibe una presencia de lo fantástico en lo cotidiano? Soy de los que no creen en nada, un ateo total que a veces cruza los dedos. Me creo hiperracionalista y, sin embargo, no lo soy. Me doy cuenta cuando percibo que me pasa algo que no alcanzo a definir. La escritura es el lugar en el que yo siento que se pueden hacer muchas cosas porque te permite una libertad total y donde el recurso a la fantasía no me parece para nada malo. A la vez, es un espacio casi sagrado, de autoindagación. Me interesa que ocurran sucesos extraordinarios y la literatura siempre te lo permite.

    La suspensión de la incredulidad, de la que hablaba Borges.

    Exacto. Desde los doce años, yo tengo algo que contar. Por suerte no sé qué es, porque así lo sigo contando. Tampoco quiero preguntarme demasiado, de ese modo consigo mantener el interés a través del suspenso. Yo soy incapaz de preciosismo literario, no tengo esa virtud; soy arquitecto, no un hombre de letras. Por eso entretener me parece una cosa muy importante en la literatura. Los libros que me marcaron, Madame Bovary , por ejemplo, Pastoral americana de Philip Roth, Desgracia de Coetzee o El entenado de Saer , además de provocarme muchas cosas, también me entretuvieron enormemente. A mí me gustaría ser de ese club, ese tipo de escritor.

  2. 0
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