-
El arte de aprender.- James Altucher no está de acuerdo con que El guardián entre el centeno sea la mejor novela de aprendizaje norteamericana. Opina que es una novela para jóvenes ricos con problemas de ricos. No estoy de acuerdo, pero sí me parece interesante que proponga una lista de doce novelas que -según dice- deberían ocupar el lugar de la obra de Salinger para entender el paso de púber a adolescente. Libros clásicos como el de Sylvia Plath, libros recientes como el de Junot Díaz, comics, libros de autores poco celebrados. Una lista que pone a Bukowski por encima de Salinger merece ser discutida, creo yo. (vía Flavorwire. Post en inglés)
-
“Hay que volver a tener vida privada”

Fabián Casas
El libro Todos los ensayo bonsái del argentino Fabián Casas acaba de ser publicado por Mondadori. En el ABC Cultural Antonio Fontana escoge algunas de las frases y con ellas hace una entrevista, como para ir hincando el diente a un libro que promete.
Aquí algunas respuestas:
Reivindica a Cortázar: «Quiero que vuelva. Que volvamos a tener escritores como él».
Durante mucho tiempo se empezó a criticar de manera furiosa a Cortázar. Y yo quería llevar la contraria porque estoy ligado a él de manera emotiva desde los once años, cuando leí «Rayuela». En mi país, los escritores no ocupan ningún lugar, no sirven para nada y nadie los toma en serio. Lo cual es una bendición, porque un escritor, entonces, tiene que escribir con la boca cerrada.
En su opinión, hay grandes autores (Nabokov), autores menores (Auster) y escritores con genio, como Faulkner.
Faulkner es un «crack» porque escribe como Maradona juega: con épica. Algo que le falta a Messi, a pesar de su gran erudición futbolística.
En el «ranking» anterior, ¿dónde se sitúa Fabián Casas?
Yo me pienso más como lector que como escritor. Me gusta mucho más leer que escribir. Mientras lea –pienso ingenuamente– el mundo sigue en pie.
Asegura que hubo dos «booms» en la literatura iberoamericana: el que todos conocemos y otro, «formado solamente por Bolaño».
La influencia de Roberto Bolaño en Iberoamérica ha sido muy grande. Incluso escritores muy pitucos [presumidos] han tratado de modificar su pasado, de volverse poetas malditos, para quedar dentro del paradigma. Pero no hay vuelta que darle: un escritor que no lee poesía es un semianalfabeto. Bolaño era un poeta, esencialmente.
-
El artista cachorro.- ¿Este es un niño disfrazado de Samuel Beckett para Halloween? No, es el mismo Beckett a los quince años. En esta página encontrarán más de una decena de fotos de artistas cuando eran teenagers. Verán a Hemingway, Sylvia Plath, Mark Twain, Salinger, Ginsberg, entre otros. Muy buena.
-
“Then the worst happened, that big, dark, hunky boy, the only one there huge enough for me, who had been hunching around over women, and whose name I had asked the minute i had come into the room, but no one told me, came over and was looking hard into my eyes and it was Ted Hughes…I was stamping and he was stamping on the floor, and then he kissed me bang smash on the mouth and ripped my hairband off, my lovely red hairband scarf which has weathered the sun and much love, and whose like I shall never again find, and my favorite silver earrings: hah, I shall keep, he barked. And when he kissed my neck I bit him long and hard on the cheek, and when we came out of the room, blood was running down his face. His poem ‘I did it, I.’ Such violence, and I can see how women lie down for artists.” The night Sylvia Plath met her husband, she wrote this entry in her diary.
-
Homenaje a Sylvia Plath en The New Yorker por Sarah Manguso. “You`ll Love Her! She`s crazy”.
-
Influencias.
Sylvia Plath’s influences. Today marks 50 years since the poet’s suicide.
(Fuente: explore-blog)
-
Un día como hoy, hace 50 años, se suicidó Sylvia Plath, una de las mejores poetas del siglo XX.
Today is the 50th anniversary of Sylvia Plath’s death. Start reading Mad Girl’s Love Song, her new biography.
-
Morirse / es un arte / como todas las otras cosas

Sylvia Plath
Se cumplen 50 años de La campana de cristal, la única novela de la extraordinaria poeta Sylvia Plath. Además, este mes apareció en Estados Unidos una nueva biografía suya: Mad Girl’s Love Song: Sylvia Plath and Life Before Ted escrita por Andrew Wilson. Andrés Hax, en Revista Ñ, decide rendirle un homenaje a la poeta que se suicidó, presa de la angustia de existir, más solitaria que nunca luego de la separación de su ex marido Ted Hughes.
Dice la nota:
Terminó la universidad, un año tarde, con los más altos honores. Su tesis era sobre el uso del doble en la obra de Dostoievski. Además ganó una prestigiosa beca para estudiar literatura en Cambridge, en Inglaterra.
Acá comienza la larga fase terminal de su vida, en la cual encontró su voz como poeta pero también sembró su fin. Por fin conoce el hombre de su vida, uno que reúne todas las características que ella consideraba mínimas para su cónyuge. En una fiesta le presentan a Ted Hughes, un hombre alto, muy masculino, misterioso y, aún a los 25 años, un poeta excepcional. Plath dijo que él era, “un cantante, un cuentista un león y un trotamundos” (a singer, story-teller, lion and world-wanderer).
En esa fiesta Plath, eufórica, le canta versos de Hughes mismo a Hughes. Hughes la aparta a una habitación para hablar más en privado. El la quiere besar, ella lo abraza y lo muerde la mejilla hasta sangrar. Después Hughes diría que “el sistema solar nos casó esa noche”. Se casaron, de hecho, solo tres meses después.
Es casi imposible que convivan dos poetas en paz en un matrimonio, especialmente cuando ambos tienen ambiciones desmesuradas. Y más aun cuando el arte de ambos consiste en mirar abismos, de entrar en oscuridades violentas para volver a la luz y contar de ese tránsito. Hughes, casi de inmediato, se convirtió en un poeta exitoso, alabado en Inglaterra y los Estados Unidos, como uno de los mejores de su generación. Sus poemas son sobre la tensión y la violencia escondida en la naturaleza y el mundo de los animales. Plath seguía escribiendo, pero sin tanto éxito –comparado con el de su marido. Sus temas: la muerte, el cuerpo, el microcosmos de la angustia cotidiana y autobiográfica dentro del macrocosmos de un universo indescifrable, frío y hostil.
-
Nunca es suficiente: una nueva biografía de Sylvia Plath.
Win Mad Girl’s Love Song, the new biography of Sylvia Plath! Enter here.
-
“The widow of the former poet laureate Ted Hughes is to write a memoir about her 28-year marriage to the controversial figure.”
-

50 Aniversario: Sylvia Plath lee “Daddy”, quizá su poema más famoso. El poema fue escrito el 12 de octubre de 1962 y publicado, póstumamente, en Ariel (1965). Ayer se cumplieron cincuenta años desde que es escribió este extraordinario poema.
-
¿Qué leen los personajes de las series?
Es lugar común decir que las series de TV se han convertido en la gran influencia para los narradores contemporáneos, pero lo que no suele decirse es que los personajes de las series también leen. La revista Flavorwire ha hecho una lista sobre las lecturas favoritas de los personajes favoritos de televisión.
Aquí algunos de ellos:

Meditations in an Emergency by Frank O’Hara
Odds Against by Dick Francis
The Berlitz Self-Teacher: French
The Chrysanthemum and the Sword by Ruth Benedict
Exodus by Leon Uris
The Best of Everything by Rona Jaffe
The Fixer by Bernard Malamud
The Spy Who Came In From The Cold by John Le Carré
The Brothers Karamazov by Fyodor Dostoevsky
Master of the Senate by Robert A. Caro
The Harry Potter series
The Rise and Fall of the Third Riech by William L. Shirer
Moneyball by Michael Lewis
The Adventures of Tintin, Hergé
Ghost World, Daniel Clowes
The Bell Jar, Sylvia Plath
Ethan Frome, Edith Wharton
The Corrections, Jonathan Franzen
A Separate Peace, John Knowles
Rory Gilmore (Gilmore Girls)
Anna Karenina by Leo Tolstoy
The Bell Jar by Sylvia Plath
Beloved by Toni Morrison
The Collected Stories of Eudora Welty by Eudora Welty
Crime and Punishment by Fyodor Dostoevsky
Finnegans Wake by James Joyce
Franny and Zooey by J. D. Salinger
Leaves of Grass by Walt Whitman
The Master and Margarita by Mikhail Bulgakov
The Namesake by Jhumpa Lahiri
Old School by Tobias Wolff
Pushkin: A Biography by T. J. Binyon
The Second Sex by Simone de Beauvoir
Siddhartha by Hermann Hesse
Tender Is The Night by F. Scott Fitzgerald
The Virgin Suicides by Jeffrey Eugenides
The Year of Magical Thinking by Joan Didion
-
El coraje de Anne Sexton

Anne Sexton
La publicación hace unos años en España del libro Vive o muere (Ediciones Vitruvio) de Anne Sexton, ganador del premio Pulitzer de poesía, hizo conocer a los lectores en castellano de una autora extraordinaria, obsesiva, una gemela dramática de Sylvia Plath. Ahora, se aproxima una nueva traducción por la editorial Linteo (de la que la revista Turia adelanta unos poemas) y en su blog “Letra Minúscula” (El País), Javier Rodríguez Marcos recuerda un poema de Sexton (“Coraje”), cuelga un video de la autora leyendo un poema y, a su vez, hace un recorrido por su vida que puede resumirse en el título del post: “No se curó, solo se hizo escritora”.
Dice el post:
Lo importante de Anne Sexton no es que se tomara dos vodkas y, con un tercero en la mano, se pusiera el abrigo de piel de su madre, se encerrara en el garaje, encendiera la radio y pusiera en marcha el motor del coche.
Lo importante no es que sus poemas hablen de la menstruación y la masturbación, del odio a los hijos y del amor por ellos, de la cárcel que puede llegar a ser una casa (vale decir, hogar).
Ni que escribiera: “Muy serena en los cócteles, / mientras que en mi cabeza / estoy experimentando una operación a corazón abierto”.
Lo importante no es que el psiquiatra le recomendara que escribiera poemas y terminara ganando el premio Pulitzer. Y siendo jurado del premio Pulitzer.
Ni su fascinación por Sylvia Plath.
Ni que la aparición en España de la Poesía completa de Plath (Bartleby Ediciones. Traducción de Xoan Abeleira) coincidiera con la publicación de su libro del Pulitzer, Vive o muere (Ediciones Vitruvio. Traducción de Julio Mas Alcaraz).
Ni que las dos tomaran martinis en el Ritz de Boston.
Ni que José Luis Gallero incluyera a ambas en su antológica Antología de poetas suicidas (Árdora).
Lo importante de Anne Sexton no es que avisara: “Mis admiradores creen que me he curado; pero no, sólo me he hecho poeta”.
Lo importante es que escribiera poemas como Coraje, incluido en la poesía completa de Anne Sexton que la editorial Linteo publicará próximamente en traducción de José Luis Reina Palazón. Lo cuenta él mismo en el último número (¡el 101-102!) de la impagable revista Turia, que en sus 500 páginas incluye siete poemas de Sexton muy bien presentados por su traductor.
-
Imposible despedirse

Ted Hughes y Sylvia Plath
Esta nota en Radar Libros sobre Ted Hugues y Sylvia Plath es conmovedora:
Hasta su propia muerte, el poeta Ted Hughes mantuvo un silencio de tumba con respecto al trágico suicidio de Sylvia Plath. Aun cuando muchos le encontraban una relación muy directa con la partida de Hughes junto a su otra mujer, Assia Wevill, quien a su vez se suicidaría seis años más tarde, luego de matar a su hija pequeña. Ahora se acaba de publicar en la prestigiosa revista New Statesman un poema inédito del año 1963, encontrado en la Biblioteca Británica (donde está el archivo del poeta fallecido en 1998), que refleja la angustia del poeta al enterarse de la muerte de su esposa. “Last letter”, el poema en cuestión, se centra en el momento en que una voz en el teléfono le avisa lo sucedido: “Una voz como un arma elegida/ o una inyección medida con cuidado/ transportó fríamente cuatro palabras hasta el fondo de mi oído:/ su esposa ha muerto”. Hughes trató de corregir durante treinta años el poema, pero finalmente decidió dejarlo afuera de su última colección, publicada el mismo año de su muerte y por la que se le concedió a título póstumo el Premio Whitebread.