-
Un retrato de la narrativa hispanohablante
La I Bienal Vargas Llosa, que empieza la próxima semana en Lima, es un buen motivo para que “El País” realice un retrato sobre la nueva narrativa hispanoamericana. Para algunos está en su mejor momento, otros consideran que es más bien predecible y con falta de riesgo y compromiso. La nota entrevista editores, agentes, críticos y escritores y la firma el siempre al día Winston Manrique Sabogal bajo el título “Geografías de la novela”.
-
Mayra Santos Febres: “Yo los espero en la playa”
Ardió Troya en Puerto Rico. No hay nada que hacer que la FIL Lima 2013 estaba condenada a ser un nido de polémicas. A las que ocurrieron en el Perú, hay que sumar una polémica que se armó en Puerto Rico a partir de unas declaraciones de Mayra Santos Febres en la revista Metro: “Dicen que en Puerto Rico la gente no lee, pero no lee en bibliotecas. Yo no voy a una ni bajo amenaza de muerte: son frías; no puedes hablar, y no te dejan coger los libros libremente. Yo, por ejemplo, me compro un libro, me tiro en la playa con una cerveza y me pongo a leer. Las bibliotecas no son para el Caribe.” (Por cierto, no es la única “chiquita” que dio Mayra. También hay una puya a Eduardo Lalo y su idea de la invisibilidad. La entrevista no tiene desperdicio). Mayra, seria y provocadora al mismo tiempo, ha enviado una extensa carta abierta a los trabajadores de bibliotecarios de Puerto Rico que se sintieron ofendidos, aclarando algunos puntos, corrigiendo otros y terminando con un contundente “¡Carajo, a mí también me gusta la vida!”.
-

La muerte de la novela
En el último ensayo de Luis Goytisolo la noticia, tantas veces anunciada, de la muerte de la novela vuelve a surgir. Y Winston Manrique Sabogal, en El País, entrevista a una veintena de escritores para ver qué opinan. ¿Los muertos que vois mataste gozan de buena salud?
Aquí algunas respuestas:
Guadalupe Nettel (México): “Mi generación ha visto tantos fines de tantas cosas que ya no creemos en el final de nada. El mundo va cambiando y la novela se va adaptando. Otra cosa es que haya tipos de novela que se escriban menos pero surgen otras formas y no por ello dejan de ser novelas”.
Oliverio Coelho (Argentina): “La novela conserva su esencia y cualquier pensamiento apocalíptico al respecto es coyuntural. El cambio de paradigma tecnológico puede modificar el modo de leer, pero es prematuro pensar que pueda cambiar, ahora, el modo de escribir novelas. Es más probable que cierta vuelta a la narración más ambiciosa operada en series como Mad men, Breaking bad o, Six feet under intervenga en el imaginario de los escritores e incida en el futuro de la novela, no extinguiendo la novela, sino dándole un nuevo horizonte narrativo que la devuelve a su origen totalizador: género capaz de hilar, bajo el espesor de una voz, vidas, familias, sociedades, procesos históricos, distopías”.
Juan David Correa (Colombia): “La novela nunca ha sido un género estático. Su definición está precisamente en su heterodoxia y diversidad de enfoques. Que ahora quepan cosas del mundo virtual no quiere decir que estemos ante el abismo, sino todo lo contrario”.